Gran invalidez

La gran invalidez constituye el grado máximo de incapacidad laboral. Se da cuando una persona posee una incapacidad laboral permanente y, además, no puede realizar las tareas cotidianas básicas por sí misma, por lo que requiere de una persona para su cuidado.

La gran invalidez supone, por lo tanto, percibir un complemento económico además de la pensión por incapacidad laboral permanente destinado a pagar a la persona que cuide del incapacitado.

En concreto, el Instituto Nacional de la Seguridad Social, define la gran invalidez como “la situación del trabajador afecto de incapacidad permanente y que, por consecuencia de pérdidas anatómicas o funcionales, necesita la asistencia de otra persona para los actos más esenciales de la vida, tales como vestirse, desplazarse, comer o análogos”.

Gran Invalidez

Para que sea otorgada la gran invalidez es requisito indispensable el no poder realizar tareas cotidianas como desplazarse, vestirse o comer sin ayuda.

Requisitos para cobrar la pensión de gran invalidez

La causa que provoque la gran invalidez debe ser una entre las siguientes: accidente de trabajo, enfermedad profesional, enfermedad común o accidente no laboral.

Además, para solicitar la prestación de gran invalidez a la Seguridad Social, previamente se deben cumplir y acreditar estos requisitos:

  1. Encontrarse afiliado a la Seguridad Social y en situación de alta o asimilada de alta. Es decir, simplemente estar cotizando (no está relacionado con la baja o alta laboral). Por situación asimilada al alta entendemos que engloba casos especiales como la jubilación anticipada, estar cobrando el paro, la maternidad y paternidad, entre otros. Existe una excepción al respecto, ya que, se puede estar en situación de no alta y solicitar la gran invalidez en el caso de que se hayan cotizado 15 años a la Seguridad Social y 3 dentro de los últimos 10 años.
  2. No haber cumplido la edad de jubilación ordinaria (67 años o 65 en el caso de poseer 38 años y 6 meses cotizados). Excepción a este requisito sería que la enfermedad apareciera pasada la edad de jubilación ordinaria y se tratase de una enfermedad profesional, en cuyo casi sí podría solicitarse la gran invalidez.
  3. Tener cubierto un período mínimo de cotización que puede variar en función de la edad de la persona y de la causa de la invalidez. En primer lugar, hay que decir que si la causa proviene de un accidente laboral o de una enfermedad profesional no es necesario cumplir este requisito. Por otro lado, si la invalidez deriva de una enfermedad común o un accidente no laboral podrán darse los siguientes supuestos:
    1. En situación de alta o asimilada y menor de 31 años de edad, no se exige período específico de cotización, pero si un período genérico que engloba la tercera parte del tiempo entre los 16 años y el hecho causante.
    2. En situación de alta o asimilada y de 31 años o más de edad, se exige un período genérico de cotización de un cuarto del tiempo desde los 20 años hasta el hecho que originó la invalidez (con un mínimo de 5 años). En cuanto al período específico se requiere que un quinto de ese período esté comprendido en los 10 últimos años anteriores a la situación de gran invalidez.
    3. En situación de no alta se exige un período genérico de cotización de 15 años y un período específico de 3 años en los últimos 10.

¿Qué cuantía se cobra con la gran invalidez?

La cuantía total que obtendrá una persona de la pensión por gran invalidez está constituida por el importe de la prestación por incapacidad permanente más el importe del complemento que supone la gran invalidez, destinado a remunerar a la persona que cuida del incapacitado.

El importe del complemento a percibir derivado de la gran invalidez será el resultado de sumar el 45% de la base mínima de cotización del régimen general más el 30% de la última nómina del trabajador. Además, no podrá ser nunca inferior al 45% de la pensión que le corresponde por incapacidad permanente (sin contar con el complemento).