Grados de consanguinidad

Los grados de consanguinidad se refieren a las diferentes generaciones de una familia y la distancia que existe de un familiar directo a otro. Por lo tanto, se trata de un vínculo de parentesco de sangre entre personas que se divide en grados.

El parentesco es una figura legal que constituye el vínculo que existe entre las personas de una familia y se encuentra regulado en los artículos 915 y siguientes del Código Civil.

Así, en el parentesco podemos distinguir entre grados de afinidad y grados de consanguinidad. Esta distinción es importante en el ámbito jurídico, puesto que los grados de estos vínculos familiares van a determinar una serie de deberes y derechos (permisos de trabajo, herencias, cobrar prestaciones o indemnizaciones, derechos familiares, etc.).

La consanguinidad es el parentesco natural entre una persona y otras que tienen los mismos antepasados. Mientras que la afinidad es la relación de parentesco que une a las personas por un vínculo legal, es decir se establece a través del matrimonio (las parejas de hecho no tienen la consideración de parentesco por afinidad) y los grados de afinidad corresponden con la familia del cónyuge.

Por lo tanto, los grados de parentesco tanto por afinidad como por consanguinidad son:

  1. Primer grado: padres, hijos, cónyuge, suegros, yernos y nueras.
  2. Segundo grado: abuelos, hermanos, nietos y cuñados.
  3. Tercer grado: bisabuelos, biznietos, tíos y sobrinos.
  4. Cuarto grado: primos.

En este sentido, cada generación corresponde con un grado y la serie de grados forma la línea de sucesión. Esta línea se puede clasificar en:

  • Línea directa de sucesión, formada por los ascendientes y los descendientes (padres, hijos, abuelos…).
  • Línea colateral, resto de personas procedentes de una misma familia pero que no descienden unas de otras (tíos, hermanos, primos…).