Fraude de ley

Un fraude de ley es una maniobra o triquiñuela que consiste la vulneración de una norma jurídica al amparo de otra norma o disposición legal. Se trata de conductas aparentemente lícitas, pero producen un resultado contrario a la ley en la que se amparan o prohibido por otra norma.

Fraude de ley

El fraude de ley consiste en conductas que son aparentemente lícitas, pero que producen un resultado contrario a la ley en la que se amparan o prohibido por otra norma.

Definición de fraude de ley

Se comete un fraude de ley cuando se realiza un acto jurídico amparándose en una ley de cobertura con la intención de alcanzar objetivos impropios de esa norma y, además, contrarios a otra ley o al ordenamiento jurídico. Es decir, se utiliza una ley de cobertura para ocultar la ley defraudada.

Además, el acto fraudulento debe buscar un fin condenado por otra norma del ordenamiento. Esta figura jurídica aparece regulada en el artículo 6.4 del Código Civil y en el 11.2 de la Ley Orgánica del Poder Judicial.

4. Los actos realizados al amparo del texto de una norma que persigan un resultado prohibido por el ordenamiento jurídico, o contrario a él, se considerarán ejecutados en fraude de ley y no impedirán la debida aplicación de la norma que se hubiere tratado de eludir.

Artículo 6.4 del Código Civil

Los Juzgados y Tribunales rechazarán fundadamente las peticiones, incidentes y excepciones que se formulen con manifiesto abuso de derecho o entrañen fraude de ley o procesal.

Artículo 11.2 de la Ley Orgánica del Poder Judicial

En definitiva, se trata de camuflar o disfrazar una conducta como si fuera otra para burlar una norma. El Código Civil sanciona esta técnica de aplicación de una norma jurídica, una maniobra que la jurisprudencia suele calificar como “pseudo legal”.

Esto se debe a que con esta técnica se intenta demostrar una legalidad aparente y, por el contrario, no se pretende cometer una infracción directa, lo que implicaría la nulidad radical del acto o negocio jurídico realizado. Algunos ejemplos clásicos del fraude de ley son las contrataciones de falsos autónomos o las donaciones que se disfrazan como compraventas con intención de defraudar la ley fiscal.

Los requisitos del fraude de ley

Para que se produzca un fraude de ley tiene que existir una ley de cobertura y una ley defraudada que se pretende eludir. Asimismo, la jurisprudencia considera que el fraude de ley debe reunir los siguientes requisitos:

  1. Ha de producirse un acto jurídico, no siendo suficiente la mera intencionalidad.
  2. El acto con apariencia de legalidad debe vulnerar el contenido ético de los preceptos de la normal en el que se ampara.
  3. En principio, es indiferente si el infractor tenía la intención de eludir la norma defraudada, siendo suficiente con que se produzca un resultado ilícito.
  4. El acto ha de ser contrario al fin práctico de la norma defraudada.
  5. La norma de cobertura no ha dirigirse expresamente a proteger el acto o negocio jurídico realizado.

¿Qué efectos tiene el fraude de ley?

Según se indica en el mencionado artículo del Código Civil, el efecto principal del fraude de ley consiste en deshacer la supuesta protección que la norma de cobertura otorga al acto para someterlo a los preceptos de la ley defraudada que se intentó eludir.

Estos actos se consideran realizados en fraude de ley y no impiden que la norma que se intentó eludir despliegue sus efectos. Es decir, que estos negocios jurídicos quedan sometidos al régimen normativo que se pretendía evitar. Los actos o negocios jurídicos realizados solo serán nulos si son simulados o tienen causa ilícita.

¿Buscas un abogado especialista en fraude de ley?

Te ayudamos a encontrar abogado penalista de confianza en tu ciudad, gratis y sin compromiso. Contamos con una amplia red de abogados colaboradores por toda España y en cualquier materia.

Tus datos serán cedidos únicamente a los abogados, despachos o marketplaces jurídicos con los que colaboramos para que puedan ayudarte. [Más información]

Recopilamos los datos para gestionar tu petición. Si aceptas, cederemos tus datos a los abogados, despachos o marketplaces jurídicos con los que colaboramos para que puedan ofrecer la mejor respuesta a tu solicitud. La base legal para ello será tu consentimiento. No cederemos tus datos en ningún otro caso, salvo obligación legal.

Puedes ejercer tus derechos de acceso, rectificación y oposición, entre otros, mediante correo postal o electrónico según indican nuestras Condiciones de Uso y Privacidad.