Fideicomiso

Un fideicomiso, también denominado sustitución fideicomisaria, consiste en que el testador deja a una persona la herencia, o parte de ella, para que tras su muerte se lo entregue a otro heredero.

Es decir, como indica el Código Civil en el artículo 781: “se encarga al heredero que conserve y transmita a un tercero el todo o parte de la herencia”.

La RAE otorga la siguiente definición de fideicomiso: “Disposición por la cual el testador deja su hacienda o parte de ella encomendada a la buena fe de alguien para que, en caso y tiempo determinados, la transmita a otra persona o la invierta del modo que se le señala“.

Fideicomiso

Mediante un fideicomiso el testador entrega a una persona la herencia para que la conserve y la transmita a una tercera persona tras el fallecimiento.

¿Qué partes intervienen en un fideicomiso?

En un fideicomiso podemos encontrar tres sujetos básicos que intervienen:

  1. Fideicomitente o fiduciante: corresponde con el testador, es quien constituye el fideicomiso.
  2. Heredero fiduciario: es el primer heredero que tiene la función de conservar y transmitir los bienes heredados.
  3. Heredero fideicomisario: destinatario final de los bienes del fideicomiso que se ha extinguido. Es el segundo heredero que recibe los bienes de parte del heredero fiduciario.

Características del fideicomiso

El fideicomiso posee una serie de particularidades que deben tenerse en cuenta. Algunas de las características más importantes son las siguientes:

  • Obligación del heredero fiduciario. El fiduciario está obligado a conservar los bienes, así como a entregárselos al fideicomisario. En ningún momento poseerá la propiedad de esos bienes.
  • Los bienes fideicomitidos. Estos bienes no se pueden embargar ni pueden ser afectados por quiebras o acreedores del fiduciante ni del fiduciario.
  • Validez de los llamamientos al fideicomiso. Se pueden designar tantos fideicomisarios como se desee, siempre y cuando estén vivos en el momento del fallecimiento del testador, o bien, que no pasen del segundo grado (que no se designen más de dos herederos fideicomisarios sucesivos). Además, los llamamientos a la sustitución fideicomisaria tienen que ser expresos.
  • El fideicomiso y la legítima. La sustitución fideicomisaria en ningún caso podrá gravar la legítima, excepto si gravan la legítima estricta de un hijo o descendiente incapacitado.
  • Finalización del fideicomiso. Para finalizar el fideicomiso en el plazo que se haya definido previamente, se debe liquidar y entregar los bienes al fideicomisario que corresponda.