Extinción del contrato por incumplimiento grave y culpable del empresario

La extinción del contrato por incumplimiento grave y culpable del empresario ofrece al empleado la posibilidad de poner fin a la relación laboral cuando el empleador no cumple con sus obligaciones de manera significativa. Este escenario otorga al trabajador el derecho a indemnización y a prestación por desempleo.

La determinación de este tipo de extinción no recae en la discreción del trabajador. La solicitud y evaluación de un incumplimiento grave por parte del empresario son competencia exclusiva de un juez, quien determinará si las circunstancias ameritan la extinción del contrato.

Para hacer valer este derecho, es esencial seguir el procedimiento legal establecido y mantener la presencia en el lugar de trabajo durante el proceso. Es importante contar con la asistencia de un abogado laboralista para asegurar un proceso exitoso y preservar los derechos del trabajador.

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Incumplimientos graves del empresario que causan la extinción del contrato

El Estatuto de los Trabajadores establece alguna de las causas que pueden justificar que el trabajador solicite la extinción del contrato laboral de forma voluntaria. 

1. Serán causas justas para que el trabajador pueda solicitar la extinción del contrato:

a) Las modificaciones sustanciales en las condiciones de trabajo llevadas a cabo sin respetar lo previsto en el artículo 41 y que redunden en menoscabo de la dignidad del trabajador.

b) La falta de pago o retrasos continuados en el abono del salario pactado.

c) Cualquier otro incumplimiento grave de sus obligaciones por parte del empresario, salvo los supuestos de fuerza mayor, así como la negativa del mismo a reintegrar al trabajador en sus anteriores condiciones de trabajo en los supuestos previstos en los artículos 40 y 41, cuando una sentencia judicial haya declarado los mismos injustificados.

2. En tales casos, el trabajador tendrá derecho a las indemnizaciones señaladas para el despido improcedente.

Artículo 50 del Estatuto de los Trabajadores

Modificación sustancial de las condiciones de trabajo

El artículo 50 del Estatuto de los Trabajadores identifica la modificación sustancial de las condiciones de trabajo como una conducta que se considera incumplimiento grave. Este tipo de modificación debe menoscabar la dignidad del trabajador.

Para que la extinción del contrato sea válida, es necesario que el empresario haya alterado sustancialmente las condiciones laborales sin seguir el procedimiento establecido en el artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores.

Además, debe haber causado un daño concreto que afecte la dignidad del trabajador, demostrando un comportamiento grave, voluntario y continuado. Ejemplos de esto incluyen degradación drástica de puestos o cambios injustificados dentro de la empresa.

Impago de salarios o retraso continuado

Cuando el empleador no cumple con la obligación de pagar el salario acordado por los servicios prestados, se presentan dos escenarios distintos que pueden llevar a la extinción del contrato.

  1. Impago de salarios. Se considera cuando la nómina no se abona de manera continua durante al menos cuatro mensualidades, según lo establece la jurisprudencia laboral. Esta situación es clara y puede dar lugar a acciones legales por parte del trabajador.
  2. Retraso continuado del pago. Para que la justicia considere esta situación como motivo válido, el retraso debe ser continuado y persistente, llegando a aproximadamente un año u once mensualidades, según la jurisprudencia. No se justifica legalmente el retraso debido a problemas económicos de la empresa, y el pago posterior de los salarios no exonera al empleador de su responsabilidad.

Otras causas

El artículo 50 incluye una cláusula abierta que permite valorar otras acciones dentro del caso en cuestión, siempre y cuando se consideren graves. Este enfoque amplio ofrece flexibilidad para abordar situaciones no previstas.

Por ejemplo, estos incumplimientos graves, distintos a los previamente mencionados, pueden incluir situaciones como las siguientes:

  • Acoso sexual y acoso moral. Uno de los motivos que pueden dar lugar a la extinción del contrato es el acoso sexual. Cuando un trabajador es víctima de conductas de acoso por parte del empleador, tiene el derecho de solicitar la terminación de la relación laboral. Del mismo modo el acoso moral, que abarca situaciones de maltrato psicológico o intimidación, también constituye un incumplimiento grave que justifica la extinción del contrato.
  • Falta de ocupación efectiva. Cuando el trabajador se encuentra en una situación en la que no se le proporciona un trabajo real y efectivo, tiene el derecho de solicitar la terminación del contrato por este incumplimiento grave.
  • Negación de reincorporación tras modificación de condiciones de trabajo. Si el empleador modifica las condiciones de trabajo y posteriormente niega la reincorporación del trabajador a su situación previa, esto se considera un incumplimiento grave.

Procedimiento para solicitar la extinción del contrato por incumplimiento del empresario

Cuando un trabajador se enfrenta a un incumplimiento grave por parte del empleador, el proceso para solicitar la extinción del contrato con derecho a indemnización se lleva a cabo a través de pasos específicos:

  • Papeleta de conciliación laboral. Consiste en presentar una papeleta de conciliación ante el organismo correspondiente. Esta tiene como objetivo buscar un acuerdo que resuelva la situación de incumplimiento.
  • Demanda en el juzgado de lo social. En caso de no alcanzar un acuerdo mediante la conciliación, el trabajador debe interponer una demanda ante el Juzgado de lo Social.
  • Admisión a trámite de la demanda. Una vez presentada la demanda, se procede a la admisión a trámite por parte del juzgado.

La resolución judicial puede tomar dos caminos:

  1. Desestimación. El juez concluye que no existen causas suficientes para justificar la extinción del contrato, por lo que se mantiene la relación laboral.
  2. Estimación de la demanda. El juez determina que hay incumplimiento grave por parte del empleador, lo que lleva a la extinción del contrato y la orden de pago de la indemnización correspondiente.

Si la demanda es desestimada, el trabajador debe continuar en su puesto de trabajo. En caso de que la demanda sea estimada, el trabajador tiene el derecho de solicitar el paro y recibir la indemnización correspondiente por la extinción del contrato.

Indemnización por la extinción del contrato por voluntad del trabajador

La indemnización correspondiente a una extinción del contrato por incumplimiento grave del empresario se calcula como si fuera un despido improcedente. Este cálculo varía según la antigüedad y la fecha de inicio de la relación laboral.

Al calcular la indemnización, se toman en cuenta dos variables principales:

La antigüedad determina el tipo de cálculo a aplicar:

  1. Antes del 12 de febrero de 2012. Se aplica una tasa de 45 días por año trabajado con un tope de 42 mensualidades.
  2. Después del 12 de febrero de 2012. La tasa se reduce a 33 días por año trabajado, con un límite de 24 mensualidades.

Además de la indemnización, el trabajador tiene el derecho a reclamar por otros perjuicios derivados de situaciones como el acoso laboral. Este derecho busca compensar cualquier daño adicional que pueda haber sufrido.

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