Expediente de reducción de jornada

El expediente de reducción de jornada, también denominado ERE temporal de reducción de jornada, suele ser una buena opción tanto para trabajadores como para empresarios cuando la empresa se encuentra en una mala situación por causas objetivas que pueden ser económicas, de producción, técnicas u organizativas.

Se trata de un expediente de regulación de empleo que, en lugar de provocar el despido de trabajadores (como es el caso del ERE de extinción), es temporal y consiste en reducir la jornada laboral de los trabajadores entre un 10% y un 70% al mismo tiempo que se reducen los salarios.

Así lo indica el Estatuto de los Trabajadores en su artículo 47 apartado 2: “La jornada de trabajo podrá reducirse por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción con arreglo al procedimiento previsto en el apartado anterior. A estos efectos, se entenderá por reducción de jornada la disminución temporal de entre un diez y un setenta por ciento de la jornada de trabajo computada sobre la base de una jornada diaria, semanal, mensual o anual”.

Características del expediente de reducción de jornada

El ERE de reducción de jornada, en comparación con otros tipos de ERE, es menos perjudicial para ambas partes debido a las siguientes características:

  • Se reducen los gastos de nóminas pero, a su vez, se mantienen los mismos trabajadores cualificados.
  • Se trata de una situación temporal que suele tener una duración de entre 12 y 18 meses.
  • Durante el tiempo en el que se mantenga la reducción de jornada, los trabajadores recibirán prestaciones por desempleo para compensar la jornada completa.
  • Los trabajadores mantendrán la misma base de cotización durante el tiempo que dure el ERE de reducción de jornada.
  • Asimismo, los empleados podrán trabajar para otra empresa durante el tiempo de reducción de su jornada (en este caso no cobrará el paro) y recuperará las condiciones de su puesto de trabajo una vez finalizado el ERE.