Expediente de Regulación de Empleo (ERE)

Un Expediente de Regulación de Empleo o ERE es un procedimiento administrativo-laboral al que pueden acogerse de forma excepcional aquellas empresas que atraviesan determinadas circunstancias y que permite obtener de la Autoridad Laboral el permiso para adoptar medidas que afectan a su plantilla, como la suspensión temporal o definitiva de puestos de trabajo o las reducciones de jornadas.

ERE

Un Expediente de Regulación de Empleo o ERE permite que una empresa pueda adoptar medidas que afectan a su plantilla, como la suspensión temporal o definitiva de puestos de trabajo.

Cuando las medidas tienen carácter temporal y no extintivo suele utilizarse la denominación de Expediente de Regulación Temporal de Empleo o ERTE.

Tipos de ERE

ERE de reducción de jornada

Con este tipo de Expediente de Regulación de Empleo los empleados afectados verán reducida su jornada laboral durante un tiempo determinado.

Es decir, los trabajadores no verán su contrato suspendido, la única diferencia es que tendrán una jornada de trabajo más reducida, con menos horas al día o menos días a la semana.

Mientras dure el ERE de reducción de jornada los trabajadores percibirán una prestación por desempleo por la parte correspondiente de la jornada de trabajo que les sea reducida. Dicha prestación correrá a cargo del Servicio Público de Empleo Estatal.

ERE de suspensión de contratos de trabajo

En este ERE se suspenden los contratos de parte o la totalidad de la plantilla durante un tiempo determinado.

Es decir, a diferencia del caso anterior, en lugar de verse reducidas las horas de trabajo de los empleados afectados, se suspende por completo su actividad laboral con la empresa.

Los trabajadores afectados recibirán la prestación de desempleo por parte del Servicio Público de Empleo Estatal mientras dure la suspensión de su contrato.

ERE de extinción

A diferencia de los dos tipos anteriores, el ERE de extinción tiene carácter definitivo, por lo que los trabajadores afectados perderán su puesto de trabajo.

El ERE de extinción es un requisito obligatorio a seguir en casos de despido colectivo.

En este caso los empleados tienen derecho a recibir una indemnización mínima de 20 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades de salario. Además, una vez extinguido su contrato podrán recibir la prestación por desempleo siempre que se cumplan los requisitos legales.

Expediente de Regulación Temporal de Empleo

Como mencionábamos anteriormente, el ERTE o Expediente de Regulación Temporal de Empleo es la denominación que se suele utilizar cuando el ERE tiene un carácter temporal y no definitivo.

Por lo tanto, los ERE de suspensión de jornada y de suspensión de contratos de trabajo a los que hemos hecho referencia pueden ser considerados ERTE.