Divorcio contencioso

Un divorcio contencioso es el divorcio que se tramita sin que exista acuerdo por parte de los cónyuges en algunas o todas las condiciones para la disolución del matrimonio. En este tipo de divorcio ambos cónyuges defienden posiciones diferentes y necesitan de la intermediación de un Juez para establecer los aspectos que regularán la disolución matrimonial.

Divorcio contencioso

Un divorcio contencioso se produce cuando uno de los cónyuges solicita la disolución del vínculo matrimonial por vía judicial sin el consentimiento del otro.

Es importante remarcar que un divorcio contencioso el Juez no dirime si los cónyuges deben o no divorciarse, sino las condiciones de dicho divorcio. El Código Civil español permite el divorcio aunque solo cuente con la voluntad de uno de los dos cónyuges, por lo que no hay posibilidad de oponerse al divorcio.

Se contrapone al divorcio de mutuo acuerdo, que es aquel en el que los cónyuges están de acuerdo y pactan por su cuenta las condiciones que regirán el divorcio.

Hay que tener en cuenta que un divorcio que se inicia como de mutuo acuerdo puede terminar siendo contencioso si durante el proceso surgen desavenencias entre los cónyuges con el convenio regulador y finalmente no logran ponerse de acuerdo.

De igual modo, puede ocurrir lo contrario, durante el proceso de divorcio contencioso las partes podrían llegar a un acuerdo y transformar el divorcio en un divorcio de mutuo acuerdo.

Características del proceso de divorcio contencioso

La demanda de divorcio contencioso posee ciertos aspectos que la caracterizan y la diferencian del divorcio realizado de mutuo acuerdo entre las partes.

Las características más importantes en el proceso de divorcio contencioso son:

  • La demanda de divorcio contencioso tiene que ir acompañada de los siguientes documentos exigidos por ley: certificado de matrimonio, certificado de nacimiento de los hijos (cuando corresponda) y un poder general para pleitos (también denominado apoderamiento apud acta), entre otros.
  • Cada parte necesitará su propio abogado y procurador.
  • Una copia de dicha demanda será enviada por correo al otro cónyuge, el cual debe contestar en un plazo de 20 días hábiles. Posteriormente, se fijará una fecha para el juicio.
  • Cada parte solicita unas medidas diferentes y será el Juez quien decida las cuestiones relacionadas con el divorcio como: guarda y custodia de los hijos, régimen de visitas, uso de la vivienda familiar, pensión alimenticia, pensión compensatoria, liquidación del régimen económico matrimonial, etc.

Asimismo, en cualquier divorcio (de mutuo acuerdo o contencioso) es necesario que hayan transcurrido un mínimo de tres meses desde la celebración del matrimonio.

Hay que tener en cuenta que un divorcio contencioso trae consigo un mayor número de trámites y, por lo tanto, el plazo será más largo y el coste económico más elevado que en el caso de llevar a cabo el divorcio de común acuerdo.

Además, hay que tener en cuenta que en un divorcio contencioso es el Juez es quien decidirá cuestiones importantes sobre el futuro de los cónyuges por lo que es siempre preferible tratar de lograr un mutuo acuerdo.