Custodia monoparental

La custodia monoparental consiste en que, en caso de separación o divorcio, la custodia quedará exclusivamente en manos de uno de los progenitores, que se quedará conviviendo y cuidando al hijo o hijos en su caso. El progenitor que no posee la custodia tiene derecho a un régimen de visitas y habitualmente deberá pagar una pensión alimenticia.

Se trata de lo contrario a la custodia compartida, en la cual ambos padres tienen el derecho a convivir con sus hijos realizándolo por los períodos de tiempo estipulados en el convenio regulador.

La custodia monoparental en cifras

Tradicionalmente la custodia monoparental a favor de la madre (custodia monoparental materna) ha sido la opción mayoritaria, si bien en la última década el porcentaje de custodias compartidas concedidas cada año está creciendo.

Si atendemos a los datos del Instituto Nacional de Estadística para 2016, último año del que hay registros oficiales, en ese año se otorgó en España la custodia monoparental en 36.084 casos, suponiendo un total del 71,17%. En el 92,9% de los casos (33.522) se optó por la custodia monoparental materna, mientras que en un 7,10% (2.562) la opción escogida fue la custodia monoparental paterna.

La Custodia Monoparental Materna es la opción mayoritaria en España

La custodia monoparental materna es la opción de custodia más frecuente en España

Si comparamos con los datos de de 2013, en cuatro años la custodia monoparental pasó de ser la opción elegida para el 81,73% de las asignaciones de custodia al 71,17%. Por lo tanto, podemos afirmar que la custodia monoparental está en retroceso en España, a pesar de continuar siendo el tipo de custodia más habitual.

¿Se puede participar en las decisiones cotidianas del hijo aunque no se tenga su custodia?

Para afrontar esta cuestión en primer lugar tenemos que diferenciar bien el concepto de patria potestad con el de guarda y custodia.

La guarda y custodia, como hemos visto al inicio del artículo, consiste básicamente en el derecho a convivir con el hijo. Por otro lado, la patria potestad se basa en todos los derechos y obligaciones que poseen los padres sobre los hijos.

Pese a que existen casos en que uno de los padres o ambos pierden la patria potestad, lo más habitual es que la mantengan los dos progenitores. Si es así, aunque la custodia sea monoparental, deben decidir conjuntamente sobre cuestiones de importancia sobre los hijos (en caso de desacuerdos en algún tema, será el juez quien decida).

¿Se puede establecer la custodia monoparental de mutuo acuerdo entre los padres?

La custodia monoparental puede ser estipulada de mutuo acuerdo. Los padres deberán expresar dicho acuerdo en un convenio regulador que posteriormente tiene que ser aprobado por el Ministerio Fiscal y ratificado por los interesados ante el juez. Serán los padres los que especifiquen los horarios de visitas, aunque siempre basándose en el interés de los hijos.

La cuestión es algo más complicada cuando existe un desacuerdo entre los padres a la hora de decidir quien de los dos tendrá la custodia de sus hijos. En este caso tendrá lugar un proceso judicial de tipo contencioso (es decir, que trata de resolver una disputa entre dos partes) donde cada parte defenderá su postura frente a la otra con el fin de conseguir la custodia exclusiva.

¿Qué motivos pueden llevar al juez a decidirse por una custodia monoparental?

No obstante, hay que tener en cuenta que la sentencia judicial se fundamentará siempre en lo que el juez considere como más beneficioso para el menor, que no tiene por qué coincidir exactamente con las demandas de cualquiera de las partes.

El primer supuesto, como acabamos de ver en el apartado anterior, es que el juez decida otorgar la custodia exclusivamente a uno de los padres priorizando así el interés y bienestar del menor.

En segundo lugar, esta decisión puede ser consecuencia de que el menor exprese su propio deseo o voluntad de ser custodiado en exclusiva por uno de los dos padres. Este supuesto es válido siempre que el menor posea madurez suficiente o sea mayor de 12 años.

Por último, otro motivo suficiente para que el juez rechace la custodia compartida como mejor opción para el menor puede ser que uno de los padres posea una condena o se encuentre en un proceso penal relacionado con el ámbito familiar (por ejemplo un presunto delito de violencia doméstica).