Crédito revolving

Un crédito revolving es un tipo de préstamo concedido por una entidad financiera para que el cliente pueda disponer de una cantidad limitada de dinero por un tiempo establecido. En concreto, este tipo de crédito se caracteriza por los elevados intereses y por la posibilidad de devolver la cantidad de la deuda de manera flexible.

¿Cómo funciona un crédito revolving?

Una entidad financiera concede una cantidad de dinero a un cliente del que dispone en cualquier momento y que devolverá de manera aplazada (pudiendo escoger entre el pago por cuotas o el pago total).

Con esa cantidad de dinero el cliente podrá gastarlo (disminuyendo el importe máximo de crédito establecido) o ir pagando las deudas a plazos. Si se opta por devolver la deuda a plazos, el importe devuelto estará de nuevo disponible para poder gastarlo.

Por este motivo, se dice que el crédito de pago revolving tiene carácter rotativo debido a que se puede reutilizar el importe abonado para saldar las deudas. Además, el cliente tendrá que pagar intereses por la parte del crédito que haya utilizado, es decir, por la deuda que haya contraído.

Es muy habitual que este tipo de crédito vaya asociado a una tarjeta revolving.

Inconvenientes del crédito revolving

Los principales problemas de los créditos revolving son:

  • Intereses demasiado elevados que pueden alcanzar hasta un 25%.
  • Una deuda pequeña contraída a través de este tipo de crédito puede generar un gran endeudamiento del que sea difícil librarse por el carácter rotativo del crédito y sus excesivos intereses.

Por ello, son varias las sentencias del Tribunal Supremo que han anulado este tipo de créditos por considerarlos usura y contener unos intereses abusivos. Si se consigue la anulación de un crédito revolving se podrá recuperar la cantidad elevada de dinero pagada por los intereses.