Contrato de relevo

Un contrato de relevo es un contrato de trabajo por el que se contrata a una persona que estaba desempleado con el objetivo de sustituir a un trabajador de la empresa que ha obtenido una jubilación parcial y no realiza la jornada completa.

Contrato de relevo

Mediante el contrato de relevo se contrata a una persona desempleada para sustituir a un trabajador de la empresa jubilado parcialmente.

Así, el nuevo trabajador completará la parte de la jornada laboral que quede sin cubrir en el mismo puesto de trabajo o en uno similar al del jubilado de forma parcial. Este tipo de contrato se encuentra regulado en el Estatuto de los Trabajadores.

Características del contrato de relevo

Algunas de las peculiaridades más importantes del contrato de relevo en una jubilación parcial son las siguientes:

  1. El objetivo principal de los contratos de relevo es el fomento del empleo, por ello se debe celebrar con personas desempleadas o que posean un contrato temporal con la empresa.
  2. El trabajador sustituto (conocido como relevista) posee un contrato de relevo y simultáneamente el trabajador sustituido (denominado relevado) posee un contrato a tiempo parcial con la empresa a la vez que su jubilación parcial.
  3. Ambos trabajadores quedan vinculados legalmente a través del contrato de relevo. El relevista tendrá el mismo puesto de trabajo que el relevado o uno similar y debe haber una correspondencia entre las bases de cotización de ambos trabajadores.
  4. Se formalizará por escrito en modelo oficial con los datos del relevado y del relevista.
  5. La jornada laboral del relevista podrá ser completa o a tiempo parcial.
  6. La duración de este contrato tendrá que ser indefinida o como mínimo el tiempo que le falte al trabajador relevado para llegar a la edad de jubilación.

¿Qué ocurre cuándo finaliza el contrato de relevo?

Tras agotar el periodo de duración del contrato de relevo (cuando el relevado se jubile completamente) se pueden dar dos situaciones diferentes para el trabajador relevista.

En primer lugar, la empresa puede realizar un contrato indefinido a ese trabajador que sustituirá definitivamente al trabajador jubilado. O bien, por otro lado, la empresa podría despedir a ese trabajador y pagarle una indemnización por despido correspondiente a 12 días por año trabajado.