Consentimiento expreso

El consentimiento expreso es el consentimiento que una persona otorga mediante una acción que lo expresa clara y de forma determinante. Requiere de registro en el que manifiesta su voluntad de consentir. Lo fundamental en este registro es que el consentimiento sea claro, directo y no genere dudas.

El canal más habitual para realizar un consentimiento expreso es la firma de un documento escrito, pero no es el único. También se puede registrar en una grabación de vídeo o de audio, por ejemplo.

Consentimiento expreso

El canal más habitual para realizar un consentimiento expreso es la firma de un documento escrito.

En ámbitos judiciales, profesionales y comerciales es el tipo de consentimiento más extendido. Sin duda es el que más garantías tiene, tanto para quien consiente como para quien requiere del consentimiento.

A diferencia del consentimiento tácito, en el consentimiento expreso no queda ninguna duda de que la persona otorgó su aprobación o su autorización. No hay lugar para interpretaciones. El hecho de que exista un registro material, un soporte físico, aporta seguridad a las partes involucradas.

Situaciones y áreas de actividad en los que se requiere obligatoriamente el consentimiento expreso

El consentimiento expreso protege a las partes involucradas en el acuerdo. El registro está disponible para consulta en caso de dudas, desacuerdos o de intenciones poco éticas.

Independientemente del uso habitual del consentimiento expreso para operaciones cotidianas, existen algunas áreas de la actividad en las que la ley exige ese tipo de consentimiento.

El consentimiento expreso en el Reglamento General de Protección de Datos

El tema del uso de los datos personales históricamente ha sido motivo de abusos, denuncias y problemas. El Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) es la normativa que regula el tratamiento de datos personales dentro de la Unión Europea.

En el RGPD el único consentimiento válido es el consentimiento expreso. Por tanto, no se reconoce el consentimiento tácito para el uso de datos personales.

Algunas consideraciones importantes acerca del consentimiento expreso en protección de datos personales:

  • El consentimiento expreso tiene que ser informado. Esto obliga a informar al interesado acerca de qué uso se dará a sus datos personales. La persona que consiente debe saber quién es el responsable de la gestión de sus datos, con qué finalidad se usarán, cuál es el plazo de uso.
  • Antes de firmar su consentimiento expreso, el interesado puede establecer condiciones, por ejemplo, explicitar para qué finalidades pueden usarse sus datos y en qué situaciones no.
  • El consentimiento expreso siempre debe obtenerse antes del empleo de los datos personales.
  • El interesado puede cancelar su consentimiento expreso y revocar su decisión de autorizar el tratamiento de sus datos cuando lo considere necesario.

¿En qué situaciones es necesario el consentimiento expreso para el uso de datos personales?

Los formularios en papel y digitales habitualmente incluyen un texto breve que se refiere al consentimiento expreso. Ejemplo de ellos es “Acepto la política de privacidad”, enunciado junto al cual hay una casilla que el interesado debe marcar antes de firmar.

La aceptación de cookies cuando se navega en las webs son también consentimientos expresos.

El RGPD obliga a solicitar consentimiento expreso:

  • Cuando se recaben datos de menores de edad. Si es menor de 13 años corresponde el consentimiento expreso de sus padres.
  • Siempre que se traten datos especiales, como documentos, datos relativos a la salud, huellas biométricas.
  • Cuando se registran datos de empleados que no son necesarios para lo que establece el contrato.
  • En caso de comunidad de propietarios, cuando el administrador tenga intenciones de entregar datos a terceros debe contar con el consentimiento expreso de los propietarios. 

Consentimiento expreso para la utilización de imágenes

El consentimiento expreso es imprescindible para difundir o publicar contenidos en los que se encuentre la imagen de una persona. La Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo, establece que siempre es necesario solicitar autorización para el uso de la imagen de una persona.

Si la imagen es de un menor, corresponde obtener el consentimiento expreso de padres o tutores legales. Los mayores de 14 años pueden otorgar el consentimiento expreso por sí mismos.

Mediante este documento de consentimiento expreso, la persona cuya imagen se pretende publicar autoriza a que así se haga. Puede establecer condiciones, por ejemplo, medios en los que se podrán difundir las imágenes, plazos previstos.

El documento de consentimiento expreso de uso de imagen debe contener:

  • Datos personales de las dos partes involucradas en la transacción. En caso de menores, se registran los datos de los tutores legales.
  • Duración del consentimiento, es decir, el plazo en el que podrán usarse las imágenes
  • Finalidades y usos, dónde van a aparecer, para qué se usarán.
  • El carácter gratuito de la cesión de imagen, cuando corresponda.

El documento de consentimiento expreso debe ser firmado por la persona que cede su imagen (o por su representante legal) y por quien obtiene el consentimiento.

Los asuntos que involucran consentimiento expreso suelen generar dudas con respecto al alcance del documento. Por lo tanto, acudir a un abogado especialista garantiza seguridad y tranquilidad.

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