Comodato

El comodato es un “contrato por el cual se da o recibe prestada una cosa de las que pueden usarse sin destruirse, con la obligación de restituirla”, según la RAE. Se trata de una de las categorías del préstamo, denominado también como préstamo de uso.

Por lo tanto, este contrato consiste en que una de las partes entrega de forma gratuita un bien no fungible a la otra parte para que lo utilice y disfrute por un período de tiempo limitado, y al finalizar este período se tendrá que devolver el bien al propietario.

Comodato

El comodato es un contrato por el cual se entrega gratuitamente un bien no fungible para que sea utilizado por un periodo de tiempo y después devolverlo.

Se encuentra regulado en los artículos 1.741 a 1.752 del Código Civil.

Elementos del comodato

El contrato de comodato está formado por lo siguientes elementos:

  1. Las partes del contrato: comodatario (persona que utiliza el bien cedido y tiene que devolverlo en las mismas condiciones. Debe pagar los gastos necesarios para el uso del bien pero no percibirá los frutos de la cosa) y comodante (persona que cede el uso de una cosa y conserva la propiedad del bien. Aunque no es necesario que sea el propietario, por lo que puede cederse un usufructo o un arrendamiento).
  2. Objeto del contrato: la cosa prestada que será no fungible, es decir, no consumible.
  3. No se requieren aspectos de forma concretos para este contrato.

Características del comodato

Este contrato se caracteriza fundamentalmente por ser:

  • Real, se perfecciona con la entrega de la cosa.
  • Unilateral, solo existen obligaciones para el comodatario.
  • Temporal.
  • Gratuito, es decir, el comodatario no tendrá que pagar nada por recibir el bien prestado.

Así, a diferencia del mutuo o préstamo de consumo (la otra categoría de préstamos regulada en el Código Civil) no se transfiere la propiedad del bien, ni recae sobre cosas fungibles que puedan ser consumidas, puesto que en el comodato se debe devolver la misma cosa prestada.

Extinción del comodato

Por norma general, el comodato se extinguirá una vez transcurrido el tiempo de uso pactado. No obstante, si no se pactó ningún período de tiempo en el contrato, podrá extinguirse por otros motivos como la voluntad del propio comodante, por pérdida o perecimiento del bien o por muerte del comodatario, entre otras causas.