Tráfico de influencias

El término tráfico de influencias se refiere a un delito que consiste en la influencia sobre un funcionario o cualquier autoridad pública para obtener algún beneficio de tipo económico. Se encuentra ligado a la corrupción administrativa y al uso de una situación de superioridad frente a quien se convierte en víctima.

El beneficio económico que se busca puede darse de manera directa o indirecta. Además, puede buscarse para sí mismo o para otra persona. Se puede encontrar regulado en el Código Penal, en los artículos que del 428 al 430.

  • Artículo 428. Abuso de la función pública. “El servidor público que abusando de su cargo realice funciones públicas diversas de las que legalmente le correspondan” puede tener pena de prisión de 16 a 36 meses y ser inhabilitado para funciones públicas por 80 meses.
  • Artículo 429. Violencia contra servidor público. “El que ejerza violencia contra servidor público, por razón de sus funciones o para obligarlo a ejecutar u omitir algún acto propio de su cargo o a realizar uno contrario a sus deberes oficiales, incurrirá en prisión de cuatro (4) a ocho (8) años”.
  • Artículo 429 C. Se mencionan las circunstancias que pueden agravar la pena del artículo anterior. Puede aumentar desde la mitad a dos terceras partes en caso de que se utilicen armas, se ejerza la conducta sobre un miembro de la fuerza pública o se emplee el propio cargo como servidor público.
  • Artículo 429 D. Obstrucción a la función pública. “El que, mediante violencia o amenaza, en los términos del presente código promueva o instigue a otro a obstruir, impedir o dificultar la realización de cualquier función pública, incurrirá en prisión de treinta y seis (36) meses a sesenta (60) meses”.
  • Artículo 430. Perturbación de actos oficiales. Esta perturbación puede darse al simular autoridad o usando algún otro engaño. Puede darse una pena de entre 2 y 4 años de prisión.

¿Qué caracteriza a este delito?

Este delito ataca a un bien jurídico que está protegido y es el de la Administración Pública, entendida como un instrumento que se pone al servicio de todos los ciudadanos. Para que se produzca el tráfico de influencias solo es necesario que se realice la acción, pero no se requiere obtener el resultado que se buscaba.

El tráfico de influencias debe cumplir con estas tres características para ser tomado como tal:

  • Influencia. Esta debe ejercerse sobre una autoridad o un funcionario público que va a dictar una resolución. Esta acción busca presionar a través de la relación que existe entre los dos sujetos.
  • Prevalimiento. Se refiere a la situación que es provocada por la influencia que se ejerce. Puede tener que ver con el cargo mismo, con la jerarquía o con una relación personal.
  • Dirigido a un beneficio. El tráfico de influencias tiene el fin de sacar beneficio económico de la acción. No es necesario que se obtenga dicho beneficio para poder ser condenado.

Por otro lado, hay que aclarar que este delito no solo puede ser cometido por personas naturales, desde que el Código Penal se reformó en 2010, las personas jurídicas pueden ser responsables de este delito. 

En el artículo 430 se habla de que la persona jurídica que incurra en este delito, puede tener una multa y una pena de 6 meses a los dos años.