Silencio administrativo

El silencio administrativo funciona como un mecanismo que protege al individuo de la inactividad de la administración. Esta herramienta permite que se creen consecuencias jurídicas cuando la administración no da respuesta oportuna a los recursos o las peticiones que se presentan ante esta.

En la ley se contempla como un fenómeno que tiene el fin de proteger el derecho de petición que se encuentra dentro del artículo 23 de la Constitución Política de Colombia. La respuesta a las peticiones es un deber que tiene la administración, por lo que el silencio administrativo sirve para generar una negación o aceptación de lo solicitado, según sea el caso.

Clasificación del silencio administrativo

El silencio administrativo tiene dos clasificaciones entre las que se encuentran:

  • El sustantivo o material. Este se produce cuando la petición no tiene una respuesta sobre el fondo.
  • Adjetivo o procesal. En este caso, la falta de respuesta tiene que ver con un recurso administrativo que se interpuso contra alguna decisión.

Silencio administrativo positivo o negativo

En la mayoría de casos, el silencio administrativo es negativo, según lo que se establece en el Código de Procedimiento Administrativo y de los Contenciosos Administrativos en los artículos número 83 y 84.

Cuando se produce el silencio administrativo negativo, esto debe ser entendido como una respuesta desfavorable para lo solicitado. Esta figura se presenta una vez han transcurrido 3 meses desde que se envió la solicitud o petición, esto solo si no se ha notificado alguna decisión por parte administrativa.

En algunas circunstancias, la ley puede establecer un plazo mayor y este se da una vez ha pasado un mes a partir de la fecha de plazo en la que debía resolverse la solicitud enviada a la administración.

Motivos para que se dé el silencio administrativo positivo

Existen algunos casos específicos en los que el silencio administrativo puede darse de manera positiva, como lo expresa la Consejera ponente Stella Jeannette Carvajal en la Sentencia del 25 de abril de 2018, esto se refiere a:

“(…) tratándose del positivo, el Consejo de Estado explicó que el acto presunto hace que el administrado vea satisfecha su pretensión como si la autoridad la hubiera resuelto de manera favorable, y a su vez la Administración pierde competencia para decidir”.

Los requisitos que deben cumplirse para que se pueda hablar de silencio administrativo positivo son las tres siguientes:

  • La ley le dio a la administración un plazo establecido para que se resuelva la petición.
  • La ley debe contemplar expresamente que el incumplimiento de dicho plazo tiene los efectos de un silencio administrativo positivo.
  • La autoridad obligada a la resolución de la petición no lo hizo dentro del plazo que la ley determina en un principio. Dentro de este plazo debe darse tanto la emisión de la decisión, como la notificación de la forma que deba darse.

Para que se determine que es un silencio administrativo positivo no puede faltar ninguno de estos tres elementos. Si llegase a faltar uno o más, el silencio administrativo será negativo por defecto.