El homicidio preterintencional es un concepto jurídico relevante en el derecho penal colombiano y se refiere a una situación específica donde la muerte de una persona ocurre como resultado de acciones que no tenían la intención de matar, pero sí de causar un daño menos grave.
Este tipo de homicidio está contemplado en el Código Penal Colombiano y tiene penas menores que el homicidio intencional.
Definición y características del homicidio preterintencional
El homicidio preterintencional se presenta cuando una persona, con la intención de infligir un daño físico (que no sea mortal) a otra, ejecuta actos que terminan causando la muerte de esta última.
En otras palabras, la intención inicial del agresor no era matar, sino causar un daño menos severo; sin embargo, por circunstancias no previstas por el agente, se produce la muerte.
Elementos del homicidio preterintencional
Para que un acto sea considerado como homicidio preterintencional, deben cumplirse ciertos elementos:
- Conducta inicial lesiva: El autor debe haber iniciado una conducta con la intención de causar un daño físico no mortal (por ejemplo, golpes o lesiones leves o moderadas).
- Resultado no intencionado: La conducta inicial debe desencadenar un resultado más grave de lo previsto, es decir, la muerte de la persona.
- Nexo causal: Debe existir un vínculo causal directo entre la acción inicial y la muerte. La muerte debe ser una consecuencia no buscada pero directamente relacionada con la acción inicial.
- Imprudencia o falta de intención de matar: El agente no tenía la intención de matar a la víctima; la muerte fue un resultado imprevisto y no deseado.
La conducta es preterintencional cuando su resultado, siendo previsible, excede la intención del agente.
Ejemplos de homicidio preterintencional
Un claro ejemplo de homicidio preterintencional podría ser el caso de una persona que, en el curso de una pelea, golpea a otra con la intención de causarle un daño físico como un moretón o una herida que no comprometa la vida.
Si, como resultado de esos golpes, la víctima sufre una complicación médica inesperada (como un aneurisma cerebral que se rompe debido al estrés del enfrentamiento) y muere, el agresor podría ser responsable de homicidio preterintencional.
Tratamiento legal en Colombia
En el ordenamiento jurídico colombiano, el homicidio preterintencional no está específicamente catalogado como un tipo independiente de homicidio en el Código Penal (Ley 599 de 2000), pero se aborda a través de la figura de las lesiones personales seguidas de muerte.
Esto significa que si una persona comete un acto que constituye lesiones personales y, como resultado de estas lesiones, la víctima muere, la pena será aumentada.
Diferencias con otros tipos de homicidio
- Homicidio intencional (o doloso): Aquí, el agente tiene la clara intención de matar desde el principio.
La conducta es dolosa cuando el agente conoce los hechos constitutivos de la infracción penal y quiere su realización. También será dolosa la conducta cuando la realización de la infracción penal ha sido prevista como probable y su no producción se deja librada al azar.
- Homicidio culposo: Se da cuando la muerte es resultado de una negligencia o imprudencia, pero sin ninguna intención de dañar (como un accidente de tráfico causado por no respetar señales de tráfico).
El que por culpa matare a otro, incurrirá en prisión de treinta y dos (32) a ciento ocho (108) meses y multa de veinte y seis punto sesenta y seis (26.66) a ciento cincuenta (150) salarios mínimos legales mensuales vigentes.
Cuando la conducta culposa sea cometida utilizando medios motorizados o arma de fuego, se impondrá igualmente la privación del derecho a conducir vehículos automotores y motocicletas y la de privación del derecho a la tenencia y porte de arma, respectivamente, de cuarenta y ocho (48) a noventa (90) meses.
- Homicidio preterintencional: Se diferencia porque hay una intención de lesionar pero no de matar, y la muerte es un resultado indirecto de la conducta lesiva.
Conclusión
El homicidio preterintencional es una categoría que permite ajustar las responsabilidades penales a la intención real y las circunstancias del agente. Ofrece una perspectiva más matizada del acto criminal, reconociendo la diferencia entre querer herir y acabar matando de manera no prevista.
En el sistema legal colombiano, este tipo de situaciones se manejan incrementando las penas de las lesiones cuando estas resultan en la muerte.
Si te enfrentas a una situación legal o necesitas más información sobre este tema, es recomendable consultar a un abogado especializado en derecho penal.