¿Qué es un contrato de transacción?
El contrato de transacción es un acuerdo para evitar un litigio futuro o para poner fin a uno existente. La idea de este tipo de contrato es que el proceso finalice lo más rápido posible. Para esto, las partes involucradas deben negociar los diversos términos que les competen para llegar a un acuerdo y poner fin al proceso que se había iniciado.
Este tipo de acuerdo no debe confundirse con el contrato de transacción laboral, en el que se solucionan los conflictos entre el empleador y un trabajador. Aunque también se requiere que los involucrados establezcan ciertos términos para que finalice el conflicto, este y el contrato de transacción se regulan bajo distintas normativas.
¿Dónde se regula el contrato de transacción en Colombia?
El Código Civil de Colombia se encarga de regular los aspectos más importantes de los contratos de transacción en sus artículos 2469 a 2487.
La transacción es un contrato en que las partes terminan extrajudicialmente un litigio pendiente o precaven un litigio eventual.
No es transacción el acto que sólo consiste en la renuncia de un derecho que no se disputa.
¿Qué elementos deben existir para que haya un contrato de transacción?
Para que un contrato pueda ser de transacción y sea válido para dar por terminado un proceso, debe cumplir con ciertos aspectos legales y contar con las siguientes características:
- Consensual. Este contrato debe darse con el consentimiento de cada una de las partes involucradas. Solo de esta forma se puede llegar a un acuerdo en el que ambas partes se sientan a gusto. Se deben ceder ciertas pretensiones según se requiera para lograr esta herramienta.
- Bilateral. Las dos partes que se encuentran involucradas dentro del contrato, están obligadas a cumplir lo que allí se establece. Por eso, antes de firmarlo acuerdan a lo que van a comprometerse y están de acuerdo con esto.
- Oneroso. En este contrato ambas partes obtienen algún tipo de beneficio o asumen alguna carga, con el objetivo de resolver el conflicto de manera equilibrada.
- Existencia previa de un proceso litigioso. El litigio debe existir para que este tipo de contrato sea una herramienta válida. El desacuerdo dado en el litigio se busca solucionar de una forma más rápida mediante la transacción.
- Capacidad de las partes (artículo 2470 del Código Civil). Para que el contrato sea válido, las partes deben tener la capacidad legal para contratar.
Aunque la ley no exige una forma especial para su validez, la transacción generalmente se formaliza por escrito para evitar futuros malentendidos y tener un soporte documental en caso de que alguna de las partes incumpla lo acordado.
Una vez celebrado y cumplido, el contrato de transacción tiene el efecto de cosa juzgada (artículo 2483 del Código Civil), es decir, las partes no podrán volver a discutir judicialmente el asunto que fue objeto de la transacción.
Derechos y deberes de las partes involucradas en la transacción
Al establecer un contrato de transacción, las dos partes involucradas se comprometen a cumplir con ciertos deberes y también se les conceden algunos derechos. Entre estos destacan:
- Las partes están obligadas al cumplimiento de lo que se establece dentro del contrato.
- En caso de que se acepte voluntariamente, se debe responder por los daños que se hayan ocasionado.
- Si se incumple el contrato, este puede desaparecer o darse la nulidad del documento.
En caso de que una de las partes incumpla lo establecido en la transacción, se puede demandar ante la jurisdicción que corresponda, esto es, en donde se haya realizado el contrato.
En dicha presentación de demanda, se debe llevar el contrato de transacción que se realizó, dejar claridad de la parte que se incumplió y verificar si existe algún tipo de cláusula al respecto para poder hacerla efectiva.