Cláusula techo

Una cláusula techo en una hipoteca consiste en establecer un límite para que el interés variable nunca pueda superar esa cifra marcada por la entidad bancaria. Es decir, aunque el interés variable del préstamo hipotecario aumente, el consumidor no pagará por su cuota más dinero del máximo establecido.

Se trata de lo opuesto a la cláusula suelo, que limita el interés variable de una hipoteca a la baja.

Cláusula Techo

Una cláusula techo limita el interés variable de un préstamo hipotecario para que no pueda superar una cifra concreta establecida por el banco.

En principio, puede parecer que este tipo de cláusulas se pactan para beneficiar tanto al consumidor como al banco. No obstante, lo cierto es que normalmente no se establecen con suficiente transparencia por parte de los bancos y se consideran abusivas. Así, cuando una cláusula techo se considera abusiva es totalmente ilegal y el consumidor tendrá derecho a reclamarla.

Inconvenientes de la cláusula techo

Aunque parezca que una cláusula techo beneficia en mayor medida al cliente deudor, la realidad es que estas cláusulas suelen traer consigo varios problemas, por los que se considerarán cláusulas abusivas.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que, en la mayoría de las ocasiones, si se fija una cláusula techo los bancos obligan a marcar también una cláusula suelo como contrapartida.

Por otro lado, las entidades bancarias se encargan de pactar un interés de cláusula techo tan elevado que es poco probable de alcanzar. Así, lo que el banco pretende es que el deudor no obtenga beneficio de esta cláusula mientras que la entidad financiera goza de las ventajas que trae consigo las cláusulas suelo para ellos.

Por último, puede que la cláusula techo establecida únicamente afecte al momento de la ejecución hipotecaria y no al préstamo hipotecario en sí mismo, por lo que es importante informarse debidamente.