Testigo

Un testigo es una persona que ofrece testimonio o declaración en un procedimiento legal, como un juicio, una audiencia o una investigación, con el propósito de proporcionar información sobre hechos, eventos o circunstancias relacionados con el caso en cuestión. El testimonio de un testigo es fundamental en la administración de justicia, ya que puede ayudar a establecer los hechos, esclarecer cuestiones en disputa y respaldar los argumentos presentados por las partes involucradas.

Los testigos pueden haber presenciado los hechos o tener conocimiento de estos a través de terceros o su relación con el asunto legal. Suelen prestar juramento de decir la verdad antes de proporcionar su testimonio en un tribunal. Esto implica la obligación de decir la verdad y puede conllevar consecuencias legales por perjurio en caso de faltar a la verdad.

En un juicio o audiencia, los testigos pueden ser interrogados por las partes involucradas, como los abogados de la acusación y la defensa. Esto incluye el interrogatorio directo, en el que el abogado que llama al testigo realiza preguntas, y el contrainterrogatorio, en el que la otra parte tiene la oportunidad de hacer preguntas adicionales.

Testigo en Chile

El Ministerio Público de Chile define al testigo como «toda persona que tiene información sobre un delito» y señala, como ejemplo, que «es testigo quien presencia un robo y puede informar dónde, cuándo y cómo ocurrió».

En la justicia chilena, los testigos son relevantes en dos momentos del proceso penal:

  • En la investigación: los testigos son citados por la Fiscalía para que entreguen antecedentes que puedan ayudar en el esclarecimiento de los hechos.
  • En el Juicio Oral: los testigos son presentados por el Fiscal como sujetos que prueban los hechos en que se basa su acusación. También en el Juicio Oral, el acusado de cometer el delito puede presentar sus testigos para probar los hechos en que basa su defensa.

Citación a declarar

Por su parte, el artículo 359 del Código de Procedimiento Civil (CPC) señala que «toda persona, cualquiera que sea su estado o profesión, está obligada a declarar como testigo en un juicio y a concurrir a la audiencia que el tribunal señale con ese objeto». Por tanto, ser testigo no se considera un favor, sino una carga que pesa sobre todos los chilenos.

Antes de interrogar a cada testigo, estos prestarán juramento al tenor de la fórmula: «¿Juráis por Dios decir verdad acerca de lo que se os va a preguntar?», a lo que el interrogado deberá responder «Sí, juro» (artículo 359 del CPC).

Sin embargo, la legislación precisa (artículo 357 CPC) que no son hábiles para declarar como testigos, entre otros: los menores de catorce años, los que se hallen en interdicción por causa de demencia, los que hagan profesión de testificar en juicio, el cónyuge y los parientes legítimos hasta el cuarto grado de consanguinidad, etc.

Tipos de testigos

Están los testigos directos, es decir, aquellos que han visto y oído lo sucedido por sí mismos, a través de sus sentidos; y los testigos de oídas, personas que ofrecen un testimonio de segunda mano, que no estuvieron presentes en el lugar de los hechos, sino que supieron de ellos a través de terceras personas u hechos relacionados.

Protección de testigos

Los testigos y sus familias pueden sufrir hostigamientos, amenazas o atentados. Por tal motivo, la Fiscalía debe adoptar medidas de protección como, por ejemplo:

  • Impedir la identificación visual de la víctima en determinadas actuaciones de la investigación.
  • Solicitar al Juez de Garantía que ordene alguna medida de protección como, por ejemplo, prohibir al imputado aproximarse a la víctima o a su familia.
  • Solicitar el apoyo de las Unidades Regionales de Atención a Víctimas y Testigos (URAVIT), que son equipos integrados por abogados, psicólogos, asistentes sociales, etc., que funcionan en cada Fiscalía Regional y que apoyan a la Fiscalía en estas materias.