Silencio administrativo

El silencio administrativo se refiere a la falta de respuesta por parte de una entidad gubernamental o administración pública ante una solicitud o trámite presentado por una persona o entidad. Cuando una entidad gubernamental no emite una decisión expresa u oficial dentro del plazo establecido por la ley en respuesta a una solicitud, se presume que ha ocurrido el silencio administrativo.

Es una medida destinada a proteger los derechos de los ciudadanos y a garantizar que las administraciones cumplan con los plazos y procedimientos establecidos por la ley. Los ciudadanos suelen tener la posibilidad de impugnar o apelar una decisión de silencio administrativo, si consideran que se ha producido injustamente o si desean obtener una respuesta explícita a su solicitud.

Desde una perspectiva jurídica, el silencio administrativo puede ser:

  1. Silencio administrativo positivo: el silencio administrativo se considera como una respuesta afirmativa o positiva a la solicitud del ciudadano. Esto significa que, si la administración no emite una respuesta dentro del plazo establecido, se presume que la solicitud se ha aprobado o aceptado automáticamente.
  2. Silencio administrativo negativo: el silencio administrativo se interpreta como una respuesta negativa o desfavorable a la solicitud del ciudadano. Esto significa que, si la administración no responde dentro del plazo, se presume que la solicitud se ha rechazado o denegado automáticamente.

Silencio administrativo en Chile

En Chile, el silencio administrativo, en virtud de la ley 19.880 sobre los procedimientos administrativos que rigen los actos de los órganos de la administración del Estado, es una «presunción o ficción legal que permite que, toda vez que un particular presente una solicitud que inicie un procedimiento administrativo, obtener una respuesta o contestación de la Administración del Estado ante su petición o presentación, sin que dicho Estado necesariamente se haya pronunciado de manera expresa».

De acuerdo con lo señalado en los artículos 64 y siguientes de la ley 19.880, ante una presentación o petición de un particular ante la Administración del Estado, y habiendo transcurrido los plazos previstos sin que se hubiere resuelto dicha petición planteada, operarán los efectos del silencio administrativo.

De esta manera, si se cumplen los requisitos que la ley señala, esta solicitud o presentación será aprobada por parte de la Administración (silencio positivo); o, por el contrario, rechazada (silencio negativo), abriéndose, en este caso, la posibilidad de interponer recursos de reclamación.

Debido a lo anterior, la jurisprudencia ha destacado que el silencio administrativo es «una garantía para los ciudadanos frente a la inactividad de la Administración del Estado». Además, es una forma especial o extraordinaria de concluir un procedimiento administrativo.

Preguntas Frecuentes

¿Qué es el silencio positivo?

Es aquella ficción legal que produce todos los efectos jurídicos de una resolución que ha aprobado la solicitud del interesado. Se encuentra regulado en el artículo 64 de la ley 19.880. El silencio positivo es la regla general en la normativa chilena, por lo que, si un procedimiento administrativo no contiene reglas especiales acerca del silencio, deberá aplicarse esta norma.

¿Qué es el silencio negativo?

Es aquella ficción legal en que se entiende que se ha rechazado o desestimado la solicitud del interesado, permitiendo interponer los recursos que procedan en contra del acto. Su regulación se encuentra en el artículo 65 de la ley 19.880.

¿Cuáles son los efectos del silencio administrativo?

El artículo 66 de la ley 19.880 señala que los actos que culminen mediante aplicación de este procedimiento tendrán iguales efectos que aquellos que culminan con una resolución expresa de la Administración del Estado, desde la fecha de la certificación respectiva.