Separación de matrimonio

La separación de matrimonio se refiere al estado en el que una pareja casada decide vivir aparte, ya sea de manera temporal o permanente, sin disolver legalmente el matrimonio. Este proceso puede reconocerse legalmente en algunas jurisdicciones y puede implicar acuerdos sobre asuntos como la custodia de los hijos, el reparto de bienes y el apoyo financiero. En otras situaciones, en cambio, simplemente se reconoce la separación de hecho.

Es importante destacar que, a pesar de la separación, el matrimonio legalmente no se disuelve durante este período y las parejas aún están legalmente casadas. Aunque las parejas pueden vivir separadas y acordar ciertos términos durante este período, el matrimonio sigue siendo válido hasta que se obtenga un divorcio legal.

La separación de matrimonio puede ser un paso previo hacia la reconciliación o el divorcio, mientras que en otros puede ser una elección de vida a largo plazo sin buscar la disolución legal del matrimonio.

Separación de matrimonio en Chile

En Chile no existe la separación de matrimonio como un estado civil. Solo el divorcio implica la disolución del vínculo matrimonial. La separación es un estado de hecho que no termina con ninguno de los deberes y obligaciones del matrimonio. Solo si se produce un cese de la convivencia se puede decir que la pareja está separada y, además, constituye un paso previo al divorcio.

Si bien muchas personas utilizan los términos "separación" y "divorcio" indistintamente para referirse al fin de un matrimonio, es importante destacar que no son sinónimos y tienen implicaciones legales diferentes.

La separación de matrimonio o separación de hecho es una situación en la cual una pareja casada decide vivir separada y poner fin a su convivencia conyugal. En este tiempo los cónyuges continúan legalmente casados, pero viven en distintos lugares y podrían lograr ciertos acuerdos verbales o escritos sobre la repartición de bienes, custodia de los hijos, manutención y otros aspectos relacionados con su vida en conjunto.

Tipos de separación de matrimonio

La Ley 19.947 de Matrimonio Civil en Chile, en cuanto a la separación de matrimonio, contempla la separación de hecho, situación en la que los cónyuges mantienen el estado civil de casados; y la separación judicial que constituye un estado civil distinto. Ninguna de estas figuras pone término al matrimonio, pero sí modifica sus efectos.

  1. Separación de hecho: es el cese de la convivencia, temporal o permanente, que se produce de común acuerdo entre los cónyuges o por la voluntad de solo uno de ellos. En este caso, los cónyuges pueden regular —a través de un acuerdo completo y suficiente o por vía judicial, si no hay consenso— sus relaciones mutuas (personales y patrimoniales), y con los hijos.
  2. Separación judicial: supone el fin de la vida conjunta de los cónyuges, decretada por resolución judicial, aunque se mantiene el vínculo matrimonial, pasando a tener el estado civil separado judicialmente. Puede derivarse del cese efectivo de la convivencia (solicitada unilateralmente o de común acuerdo), o de una falta imputable al otro cónyuge.

Diferencia entre separación y divorcio

La principal diferencia entre la separación y el divorcio radica en las implicaciones legales que cada uno implica.

  1. En la separación, aunque la convivencia se haya terminado, los deberes y obligaciones del matrimonio siguen vigentes. Esto incluye las responsabilidades económicas y patrimoniales entre los cónyuges, así como las obligaciones relacionadas con los hijos en común. Es decir, un cónyuge separado aún puede estar obligado a pagar pensión de alimentos a su pareja.
  2. Por otro lado, el divorcio implica el cese de todas las obligaciones con el cónyuge, excepto en lo que respecta a los hijos en común. Después de obtener el divorcio, un cónyuge no tiene la obligación de pagar manutención a su expareja, aunque sí sigue siendo responsable de las obligaciones hacia los hijos, mediante la pensión alimenticia y el régimen de visitas.