Matrimonio putativo

El matrimonio putativo es aquel que, pese a ser nulo, produce efectos civiles en favor de uno o ambos cónyuges de buena fe y de los hijos nacidos durante el mismo. La buena fe se presume mientras no se pruebe lo contrario.
Ideas clave
  • En Chile, el matrimonio putativo está regulado por la Ley N.º 19.947 (Ley del Matrimonio Civil), en el artículo 51.
  • Además, el artículo 131 del Código Civil también influye en la interpretación de los derechos bajo el matrimonio putativo.
  • En Chile, para que el matrimonio putativo tenga efectos, al menos uno de los cónyuges debe haber actuado de buena fe con justa causa de error.
  • La buena fe implica una creencia honesta y razonable en la validez del matrimonio, y se presume mientras no se demuestre lo contrario.
  • Los efectos para los cónyuges incluyen la protección de derechos patrimoniales, como la consideración de bienes comunes y derechos sucesorios.
  • Para los hijos, el matrimonio putativo asegura que sean considerados legítimos con los mismos derechos que si hubieran nacido en un matrimonio válido.
  • Los efectos del matrimonio putativo cesan con la declaración judicial de nulidad, pero se mantienen válidos hasta ese momento.
  • El matrimonio putativo es fundamental para garantizar la protección y estabilidad jurídica de las familias en situaciones de nulidad matrimonial.

¿Qué es el matrimonio putativo?

El matrimonio putativo es una figura jurídica en el derecho chileno que se refiere a un matrimonio que, aunque posteriormente se declare nulo, produce efectos civiles en favor de uno o ambos cónyuges que contrajeron matrimonio de buena fe, así como en favor de los hijos nacidos durante dicho matrimonio. Este concepto se utiliza para proteger los derechos de los individuos que han actuado bajo la creencia de que su matrimonio era válido.

¿Dónde se regula el matrimonio putativo en la legislación chilena?

El matrimonio putativo está regulado en la Ley 19947 , la nueva Ley del Matrimonio Civil. Este artículo establece las condiciones bajo las cuales un matrimonio nulo puede producir efectos civiles, detallando las situaciones de buena fe de los contrayentes y las implicancias para los hijos nacidos de dicha unión.

El matrimonio nulo que ha sido celebrado o ratificado ante el oficial del Registro Civil produce los mismos efectos civiles que el válido respecto del cónyuge que, de buena fe y con justa causa de error, lo contrajo, pero dejará de producir efectos civiles desde que falte la buena fe por parte de ambos cónyuges.

Si sólo uno de los cónyuges contrajo matrimonio de buena fe, éste podrá optar entre reclamar la disolución y liquidación del régimen de bienes que hubieren tenido hasta ese momento, o someterse a las reglas generales de la comunidad.

Las donaciones o promesas que por causa de matrimonio se hayan hecho por el otro cónyuge al que casó de buena fe, subsistirán no obstante la declaración de la nulidad del matrimonio.

Con todo, la nulidad no afectará la filiación ya determinada de los hijos, aunque no haya habido buena fe ni justa causa de error por parte de ninguno de los cónyuges.

Artículo 51 de la Ley del Matrimonio Civil de Chile

Efectos del matrimonio putativo

El matrimonio putativo tiene importantes efectos civiles, a pesar de ser nulo. Estos efectos se producen en favor de los cónyuges y de los hijos nacidos dentro del matrimonio, siempre y cuando uno de los cónyuges haya actuado de buena fe. La buena fe se presume mientras no se pruebe lo contrario.

Buena fe en el matrimonio putativo

La buena fe en el contexto del matrimonio putativo se refiere a la creencia honesta y razonable de que el matrimonio es válido. Si al menos uno de los cónyuges contrajo matrimonio con la convicción de que cumplía con todos los requisitos legales, se considera que actuó de buena fe. Esta buena fe es fundamental para que se apliquen los efectos protectores del matrimonio putativo.

Efectos civiles para los cónyuges

Para los cónyuges, los efectos del matrimonio putativo incluyen la protección de ciertos derechos patrimoniales. Por ejemplo, los bienes adquiridos durante el matrimonio se consideran como bienes comunes, y los derechos sucesorios se aplican como si el matrimonio hubiera sido válido hasta el momento de la declaración de nulidad. Esto proporciona una seguridad jurídica a los cónyuges que actuaron de buena fe.

Efectos civiles para los hijos

Para los hijos nacidos dentro de un matrimonio putativo, los efectos son particularmente importantes. Los hijos son considerados legítimos y tienen los mismos derechos que si hubieran nacido dentro de un matrimonio válido. Esto incluye derechos de filiación, sucesión y cualquier otro derecho que la ley concede a los hijos legítimos. La protección de los derechos de los hijos es una de las principales razones para la existencia del matrimonio putativo.

Cese de los efectos del matrimonio putativo

Los efectos del matrimonio putativo cesan a partir del momento en que se declara judicialmente la nulidad del matrimonio. Sin embargo, los efectos producidos hasta ese momento se mantienen válidos. Esto significa que cualquier derecho adquirido o situación jurídica creada durante el período en que se consideró válido el matrimonio putativo sigue siendo efectiva, protegiendo así a los cónyuges y a los hijos.

Ejemplos y jurisprudencia

En la práctica, los tribunales chilenos han abordado casos de matrimonios putativos en diversas circunstancias. Por ejemplo, en situaciones donde uno de los cónyuges desconocía la existencia de un impedimento legal para contraer matrimonio (como un matrimonio anterior no disuelto), los tribunales han aplicado el artículo 131 del Código Civil para proteger los derechos del cónyuge de buena fe y de los hijos.

Los cónyuges están obligados a guardarse fe, a socorrerse y ayudarse mutuamente en todas las circunstancias de la vida. Asimismo, se deben respeto y protección recíprocos.

Artículo 131 del Código Civil de Chile

Conclusión

El matrimonio putativo es una figura jurídica crucial en el derecho chileno para garantizar la protección de los derechos de los cónyuges y los hijos en situaciones donde un matrimonio es declarado nulo. Regulado por el artículo 131 del Código Civil, este concepto asegura que la buena fe de los cónyuges y el bienestar de los hijos sean resguardados, manteniendo ciertos efectos civiles válidos hasta la declaración de nulidad. Esta protección jurídica es esencial para brindar seguridad y estabilidad a las familias afectadas por la nulidad matrimonial.