Escritura de propiedad

La escritura de propiedad es un documento legal que acredita la titularidad de un bien inmueble. Se formaliza ante notario y debe inscribirse en el Conservador de Bienes Raíces para que surta efectos frente a terceros, asegurando la publicidad y la seguridad jurídica del dominio.
Ideas clave
  • La escritura de propiedad está regulada en Chile por el Código Civil y la Ley de Inscripción Conservatoria.
  • El artículo 686 del Código Civil establece que la inscripción es necesaria para que la transferencia del dominio tenga efectos legales.
  • El Reglamento del Conservador de Bienes Raíces detalla los procedimientos y requisitos para la inscripción de escrituras.
  • La escritura es redactada por un abogado o notario e incluye detalles del vendedor, comprador, descripción del inmueble, precio y cláusulas relevantes.
  • La inscripción proporciona seguridad jurídica y es necesaria para actos futuros que afecten al inmueble.
  • Las escrituras pueden incluir cláusulas especiales como hipotecas, servidumbres, y normas de copropiedad.
  • Se requieren cédulas de identidad vigentes, certificado de dominio vigente, certificado de hipotecas y gravámenes, autorización del cónyuge si aplica, y pago de impuestos.

¿Qué es una escritura de propiedad?

Una escritura de propiedad es un documento legal que acredita la titularidad de un bien inmueble. Esta escritura debe ser formalizada ante un notario público y posteriormente inscrita en el Conservador de Bienes Raíces correspondiente.

La inscripción es crucial para que la escritura tenga efectos frente a terceros, garantizando la publicidad y la seguridad jurídica del dominio.

¿Dónde se regula la escritura de propiedad en Chile?

En Chile, la regulación de las escrituras de propiedad se encuentra principalmente en el Código Civil y en la Ley de Inscripción Conservatoria. El artículo 686 del Código Civil establece la necesidad de inscripción para que la transferencia del dominio tenga efectos legales.

Se efectuará la tradición del dominio de los bienes raíces por la inscripción del título en el Registro del Conservador.

De la misma manera se efectuará la tradición de los derechos de usufructo o de uso constituidos en bienes raíces, de los derechos de habitación o de censo y del derecho de hipoteca.

Acerca de la tradición de las minas se estará a lo prevenido en el Código de Minería.

Artículo 686 del Código Civil de Chile

Asimismo, el Reglamento del Conservador de Bienes Raíces detalla los procedimientos y requisitos para la inscripción de estas escrituras.

La inscripción del título de dominio y de cualquiera otro de los derechos reales mencionados en el artículo 52, números 1º y 2º, se hará en el Registro Conservatorio del departamento en que esté situado el inmueble, y si éste por su situación pertenece a varios departamentos, deberá hacerse la inscripción en la oficina de cada una de ellos.

Si el título es relativo a dos o más inmuebles, deberá inscribirse en los Registros de todos los departamentos a que por su situación pertenecen los inmuebles.

Si por un acto de partición se adjudican a varias personas los inmuebles o parte de los inmuebles que antes se poseían proindiviso, el acto de partición, en lo relativo a cada inmueble o cada parte adjudicada, se inscribirá en el departamento o departamentos a que por su situación corresponda dicho inmueble o parte.

Artículo 54 del Reglamento del Conservador de Bienes Raíces de Chile

Proceso de elaboración y formalización de una escritura de propiedad

  1. Redacción de la escritura: la escritura es redactada por un abogado o por el mismo notario, y debe incluir detalles esenciales como los datos del vendedor y comprador, una descripción detallada del inmueble, el precio de la transacción y cualquier otra cláusula relevante.
  2. Firma ante notario: una vez redactada, la escritura debe ser firmada por las partes involucradas (vendedor y comprador) ante un notario público. El notario certifica la autenticidad de las firmas y da fe del acto.
  3. Inscripción en el Conservador de Bienes Raíces: tras la firma, la escritura debe ser inscrita en el Conservador de Bienes Raíces del lugar donde se encuentra el inmueble. Esta inscripción es indispensable para que la transferencia del dominio sea oponible a terceros y para que el comprador sea reconocido legalmente como el nuevo propietario.

Importancia de la inscripción en el Conservador de Bienes Raíces

La inscripción de la escritura de propiedad en el Conservador de Bienes Raíces es un paso esencial. Sin esta inscripción, el comprador no podrá ser considerado legalmente como el dueño del inmueble frente a terceros.

La inscripción proporciona seguridad jurídica y evita conflictos de titularidad. Además, es un requisito indispensable para realizar cualquier acto posterior que afecte al inmueble, como hipotecarlo o venderlo nuevamente.

Cláusulas especiales en las escrituras de propiedad

Las escrituras de propiedad pueden incluir diversas cláusulas especiales, dependiendo de las características y acuerdos entre las partes. Algunas de estas cláusulas pueden ser:

  • Hipotecas: si el comprador ha obtenido un crédito hipotecario para adquirir el inmueble, la escritura debe reflejar esta hipoteca.
  • Servidumbres: la escritura puede establecer servidumbres que afecten al inmueble, como derechos de paso o restricciones de uso.
  • Condominios y copropiedades: en caso de inmuebles en régimen de copropiedad inmobiliaria, la escritura debe especificar las áreas comunes y las normas de convivencia.

Requisitos y documentos necesarios

Para la correcta elaboración y formalización de una escritura de propiedad, se requieren varios documentos y cumplir con ciertos requisitos:

  • Cédulas de identidad vigentes de las partes involucradas.
  • Certificado de dominio vigente del inmueble, emitido por el Conservador de Bienes Raíces.
  • Certificado de hipotecas y gravámenes que indique si el inmueble está libre de cargas.
  • Autorización del cónyuge en caso de que el vendedor esté casado bajo régimen de sociedad conyugal.
  • Pago de impuestos y contribuciones que se encuentren al día.

Conclusión

La escritura de propiedad es un elemento clave en el mercado inmobiliario chileno. Su correcta formalización y inscripción aseguran la transferencia legal del dominio y protegen los derechos del nuevo propietario. La regulación específica en el Código Civil y la Ley de Inscripción Conservatoria garantiza un proceso transparente y seguro, proporcionando confianza tanto a compradores como a vendedores. Es esencial contar con el asesoramiento adecuado durante todo el proceso para evitar errores y garantizar que todas las cláusulas y requisitos legales se cumplan a cabalidad.