Enajenación de bienes

La enajenación de bienes se refiere al proceso legal por el cual un individuo o entidad transfiere la propiedad o el derecho de posesión de un bien, tangible o intangible, a otra persona o entidad.

Puede ser a título gratuito u oneroso, e implicar la venta, donación, cesión, traspaso, arrendamiento con opción de compra o cualquier otro mecanismo legal que resulte en la transferencia de la titularidad o derechos de uso de un bien. Según el tipo de bien y forma de transferencia, la operación puede estar afecta a tributos y obligaciones.

La enajenación de bienes puede implicar la transferencia de propiedad absoluta o la transferencia de derechos sobre un bien. Algunos ejemplos comunes de enajenación de bienes incluyen la venta de bienes raíces, la venta de automóviles, la cesión de derechos de autor, la transferencia de acciones, la donación de bienes, el arrendamiento con opción de compra, la transmisión de herencia, entre otros.

Enajenación de bienes en Chile

En la legislación chilena, la enajenación de bienes se rige por regulaciones específicas que se aplican a diferentes tipos de activos. Se utiliza para darle un estado y una situación de propiedad a los bienes. Por ejemplo, al hacer una posesión efectiva se están enajenando los bienes del difunto propietario; o al hacer un remate judicial por un juicio hipotecario, se enajena la propiedad del deudor.

Numerosos artículos del Código Civil tienen relación con la enajenación de bienes muebles e inmuebles.  Por ejemplo:

«No se podrán enajenar voluntariamente, ni prometer enajenar, los bienes familiares, sino con la autorización del cónyuge no propietario» (artículo 142). 

«Las asociaciones y fundaciones podrán adquirir, conservar y enajenar toda clase de bienes, a título gratuito u oneroso, por actos entre vivos o por causa de muerte» (artículo 556).

«La propiedad fiduciaria puede enajenarse entre vivos y transmitirse por causa de muerte, pero en uno y otro caso con el cargo de mantenerla indivisa, y sujeta al gravamen de restitución bajo las mismas condiciones que antes» (artículo 751).

Tributación por enajenación de bienes

En la actualidad, la enajenación de bienes es relevante en Chile porque se involucran acciones tributarias que regulan las ganancias y facultan al Servicio de Impuestos Internos (SII), como entidad fiscalizadora, para cobrar impuestos de acuerdo con lo que estipule la Ley de Impuesto a la Renta.

Enajenación de bienes raíces

  • En Chile, si al vender uno o más bienes raíces situados en territorio chileno, se obtiene una ganancia superior a las 8.000 UF, corresponde pagar impuesto por el mayor valor obtenido, es decir, la diferencia entre el precio de venta del bien raíz y su costo (independiente del número de enajenaciones que se realicen y de los bienes que sean propiedad del vendedor).
  • Este impuesto se debe declarar una vez al año, por medio del Formulario 22 del SII.
  • También aplica a la enajenación de derechos o cuotas de dominio (copropiedad). La ley permite realizar operaciones donde se transfieren derechos reales de un bien raíz sin necesariamente venderlo completamente. Por ejemplo, puede venderse (o enajenarse) la nuda propiedad sobre un inmueble, sin dejar el usufructo sobre esta.

Enajenación de acciones

  • En Chile, además, no solo los bienes raíces se le aplica tributo de enajenación, ya que, si se venden acciones y/o cuotas de fondos de inversión, también se deben efectuar los cálculos de mayor o menor valor que se encuentren afectos o no a impuesto.
  • Al igual que con los inmuebles, el SII cuenta con asistente de cálculo a disposición de los contribuyentes que facilita la declaración de renta a través del Formulario 22.