¿Cómo se calcula la pensión de alimentos?

La pensión de alimentos en Chile se calcula considerando principalmente las necesidades de quien recibe la pensión (alimentario) y la capacidad económica de quien debe pagarla (alimentante). El proceso para determinar el monto incluye varios pasos y factores específicos establecidos por la ley y la jurisprudencia:

  1. Se deben identificar las necesidades totales del alimentario, que incluyen gastos de subsistencia como alimentación, vestuario, salud, educación, transporte, y recreación, entre otros. Estas necesidades deben ser acreditadas con documentos y pruebas durante el proceso judicial.
  2. Se evalúa la capacidad económica del alimentante, lo que implica examinar todos sus ingresos (salarios, rentas, dividendos, etc.) y sus gastos esenciales. La capacidad económica se debe probar con documentación pertinente como liquidaciones de sueldo, declaraciones de impuestos, entre otros.
  3. Aunque no existe un porcentaje fijo para determinar la pensión de alimentos, los tribunales chilenos suelen utilizar como referencia un rango que va del 15% al 50% de los ingresos del alimentante, dependiendo del número de hijos y de las necesidades acreditadas. Por ejemplo, es común que un juez determine un 20% de los ingresos netos para un hijo, pero este porcentaje puede aumentar si las necesidades del menor así lo requieren.
  4. El monto puede ajustarse si existen circunstancias especiales, como enfermedades crónicas del alimentario que requieran tratamientos costosos o si el alimentante tiene ingresos variables.
  5. Las partes pueden llegar a un acuerdo mutuo sobre el monto de la pensión de alimentos, siempre que este acuerdo cubra adecuadamente las necesidades del alimentario y sea ratificado por un juez.

La pensión de alimentos puede ser reajustada periódicamente según la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) u otros índices que el juez estime pertinentes para mantener el poder adquisitivo de la pensión.

Conceptos relacionados