Bienes fungibles

Los bienes fungibles son aquellos que, desde el punto de vista legal, son intercambiables por otros bienes de la misma especie y calidad, de manera que no se pueden identificar de forma individual. Esto significa que un bien fungible se considera equivalente a otro bien de la misma naturaleza, y no existe diferencia significativa entre ellos que los haga distintos o únicos.

En otras palabras, un bien fungible puede ser reemplazado por otro bien similar sin que haya un cambio en su valor o calidad.

Un ejemplo común de bienes fungibles es el dinero. Un billete de una determinada denominación es intercambiable por otro billete de la misma denominación, ya que ambos tienen el mismo valor y calidad.

Del mismo modo, los productos agrícolas como el trigo, el arroz o el maíz en grandes cantidades suelen considerarse bienes fungibles, debido a que un lote de uno de estos productos se considera equivalente a otro lote de la misma calidad y cantidad.

Los bienes fungibles son comunes en transacciones comerciales y financieras, ya que permite que estos se intercambien y transfieran sin la necesidad de identificarlos individualmente. Esto es especialmente relevante en contextos comerciales en los que se manejan grandes cantidades de productos o se realizan operaciones financieras que involucran moneda.

Bienes fungibles en Chile

En Chile, el artículo 575 del Código Civil, establece que “las cosas muebles se dividen en fungibles y no fungibles” y que “a las primeras pertenecen aquellas de que no puede hacerse el uso conveniente a su naturaleza sin que se destruyan. Las especies monetarias, en cuanto perecen para el que las emplea como tales, son cosas fungibles”.

De esta manera, los bienes fungibles son aquellos que, por no tener individualidad propia, pueden ser reemplazados por otros, tales como las monedas o los billetes.

En otras palabras, pero manteniendo la misma idea, se dice que son bienes fungibles los que pertenecen a un mismo género y se encuentran en el mismo estado y que, por ende, son sustituibles. Por ejemplo, los alimentos, los combustibles o el agua.

Relevancia de esta clasificación

La clasificación entre cosas fungibles y no fungibles reviste importancia, entre otras, en las siguientes materias abordadas por el Código Civil:

  • El mutuo recae en cosas fungibles (artículo 2196). En cambio, el comodato, por regla general, recae en cosas no fungibles:
    • “El mutuo o préstamo de consumo es un contrato en que una de las partes entrega a la otra cierta cantidad de cosas fungibles con cargo de restituir otras tantas del mismo género y calidad”.
  • La compensación legal solo se permite entre dos deudas que tienen por objeto cosas fungibles (artículo 1656, 1):
    • “La compensación se opera por el solo ministerio de la ley y aun sin conocimiento de los deudores; y ambas deudas se extinguen recíprocamente hasta la concurrencia de sus valores, desde el momento que una y otra reúnen las calidades siguientes: 1a. Que sean ambas de dinero o de cosas fungibles o indeterminadas de igual género y calidad.”