Alienación parental

La alienación parental se refiere a un proceso mediante el cual un progenitor manipula a su hijo para que rechace, sin justificación, al otro progenitor. Esto deteriora la relación y afecta el bienestar emocional del menor, siendo considerado una forma de maltrato psicológico.
Ideas clave
  • En Chile, aunque la alienación parental no está explícitamente definida ni regulada en una ley específica, sus efectos se abordan en normativas y jurisprudencias que protegen los derechos del menor.
  • Las medidas en caso de detectarse puede incluir la modificación de la tuición, régimen de visitas, la posibilidad de visitas supervisadas, la terapia familiar obligatoria, y sanciones al progenitor.
  • Para abordar la alienación parental, es fundamental documentar todas las acciones que podrían constituir alienación parental, buscar mediación y obtener una evaluación psicológica profesional.
  • La alienación parental afecta negativamente la relación entre el niño y el progenitor alienado, pudiendo causar daño psicológico a largo plazo.
  • En casos severos, puede justificar una inversión de la custodia para proteger el vínculo con el progenitor afectado y garantizar el bienestar del menor.

¿Qué es la alienación parental?

La alienación parental es un proceso mediante el cual uno de los progenitores, llamado alienador, intenta manipular a los hijos para que rechacen, muestren hostilidad o sientan aversión hacia el otro progenitor, denominado alienado.

Este fenómeno se observa comúnmente en el contexto de separaciones o divorcios conflictivos y tiene como objetivo principal deteriorar o destruir los vínculos afectivos entre el hijo y el progenitor alienado.

¿Dónde se regula la alienación parental en Chile?

En Chile, la alienación parental no está explícitamente definida ni regulada como tal en una ley específica. Sin embargo, los efectos de esta conducta se abordan en diversas normativas y jurisprudencias que protegen los derechos de los niños, niñas y adolescentes, y garantizan el respeto a la relación con ambos progenitores.

La Ley N° 20.680, que modifica la Ley N° 19.968 sobre Tribunales de Familia, establece modificaciones importantes respecto a la responsabilidad parental y el cuidado personal de los niños, niñas y adolescentes, enfocándose en el interés superior del niño y la corresponsabilidad parental.

Además, el Código Civil, en su artículo 224, establece el deber de los padres de cuidar de sus hijos, educarlos y criarlos.

Toca de consuno a los padres, o al padre o madre sobreviviente, el cuidado personal de sus hijos. Éste se basará en el principio de corresponsabilidad, en virtud del cual ambos padres, vivan juntos o separados, participarán en forma activa, equitativa y permanente en la crianza y educación de sus hijos.

(...)

Artículo 224 del Código Civil de Chile

Bajo esta normativa, cualquier acción que interfiera con estos deberes, como la alienación parental, puede ser motivo de modificación de medidas respecto al cuidado personal o régimen de visitas.

Manifestaciones de la alienación parental en Chile

Las manifestaciones de alienación parental pueden variar, pero generalmente incluyen:

  1. Desprestigio constante del otro progenitor: el niño o adolescente expresa desprecio hacia el progenitor alienado con argumentos que a menudo son infundados y repetitivos, claramente influenciados por el progenitor alienador.
  2. Interferencia en la comunicación y el contacto: el progenitor alienador interfiere en la comunicación entre el hijo y el progenitor alienado, llegando a impedir visitas y contactos, cambiar horarios sin consultar o espiar las comunicaciones.
  3. Creación de falsas memorias: el niño o adolescente comienza a relatar eventos que nunca ocurrieron o que son distorsionados por el progenitor alienador, generalmente presentando al progenitor alienado en una luz negativa.
  4. Rechazo absoluto y sin justificación: a diferencia de las reacciones normales de un niño, el rechazo hacia el progenitor alienado es absoluto y no se basa en experiencias concretas de maltrato o negligencia.
  5. Extensión del rechazo a la familia del progenitor alienado: el niño o adolescente también rechaza a los familiares del progenitor alienado, como abuelos, tíos y primos, sin motivo justificado.

El hijo tiene derecho a mantener una relación directa y regular con sus abuelos. A falta de acuerdo, el juez fijará la modalidad de esta relación atendido el interés del hijo, en conformidad a los criterios del artículo 229.

Artículo 229-2 del Código Civil de Chile

Consecuencias legales de la alienación parental

Las consecuencias legales de la alienación parental pueden ser diversas y dependen de la gravedad y el impacto en el bienestar del menor:

  • Modificación de la tuición o cuidado personal: los tribunales pueden decidir modificar la tuición o el régimen de cuidado personal del niño, niña o adolescente si se evidencia que el progenitor con quien vive actualmente está realizando actos de alienación.
  • Cambio en el régimen de visitas: el régimen de visitas puede ser ajustado para proteger la relación del niño con el progenitor alienado, incluyendo la posibilidad de visitas supervisadas si hay indicios de manipulación.

El padre o madre que no tenga el cuidado personal del hijo tendrá el derecho y el deber de mantener con él una relación directa y regular, la que se ejercerá con la frecuencia y libertad acordada directamente con quien lo tiene a su cuidado según las convenciones a que se refiere el inciso primero del artículo 225 o, en su defecto, con las que el juez estimare conveniente para el hijo.

Se entiende por relación directa y regular aquella que propende a que el vínculo familiar entre el padre o madre que no ejerce el cuidado personal y su hijo se mantenga a través de un contacto periódico y estable.

Para la determinación de este régimen, los padres, o el juez en su caso, fomentarán una relación sana y cercana entre el padre o madre que no ejerce el cuidado personal y su hijo, velando por el interés superior de este último, su derecho a ser oído y la evolución de sus facultades, y considerando especialmente:

a) La edad del hijo.

b) La vinculación afectiva entre el hijo y su padre o madre, según corresponda, y la relación con sus parientes cercanos.

c) El régimen de cuidado personal del hijo que se haya acordado o determinado.

d) Cualquier otro elemento de relevancia en consideración al interés superior del hijo.

Sea que se decrete judicialmente el régimen de relación directa y regular o en la aprobación de acuerdos de los padres en estas materias, el juez deberá asegurar la mayor participación y corresponsabilidad de éstos en la vida del hijo, estableciendo las condiciones que fomenten una relación sana y cercana.

El padre o madre que ejerza el cuidado personal del hijo no obstaculizará el régimen de relación directa y regular que se establezca a favor del otro padre, conforme a lo preceptuado en este artículo.

Se suspenderá o restringirá el ejercicio de este derecho cuando manifiestamente perjudique el bienestar del hijo, lo que declarará el tribunal fundadamente.

Artículo 229 del Código Civil de Chile

  • Terapia familiar obligatoria: en algunos casos, los tribunales pueden ordenar terapia familiar para todos los involucrados, con el fin de reparar y restaurar la relación entre el progenitor alienado y el hijo.
  • Sanciones al progenitor alienador: En situaciones extremas, el progenitor que incurre en prácticas de alienación parental puede enfrentar sanciones civiles e incluso penales, dependiendo del daño emocional y psicológico infligido al menor.

Recomendaciones para abordar la alienación parental

Para abordar la alienación parental, es fundamental actuar con rapidez y buscar el apoyo de profesionales especializados en derecho de familia y psicología infantil. Algunas recomendaciones incluyen:

  1. Documentar todo: mantener un registro detallado de todas las acciones que podrían constituir alienación parental, incluyendo mensajes, llamadas, testimonios de terceros, etc.
  2. Buscar mediación: antes de iniciar acciones legales, puede ser útil buscar una mediación con el otro progenitor, siempre que sea posible y no comprometa el bienestar del menor.
  3. Evaluación psicológica: obtener una evaluación psicológica profesional que pueda identificar signos de alienación parental y ofrecer un informe que respalde el caso ante los tribunales.
  4. Asistencia legal especializada: consultar a un abogado especializado en derecho de familia que tenga experiencia en casos de alienación parental para guiar el proceso legal de manera efectiva.

Conclusión

La alienación parental es un tema delicado y complejo que requiere una respuesta cuidadosa y profesional, siempre poniendo el interés superior del niño como la principal prioridad en cualquier acción legal y terapéutica.