Cédula de habitabilidad

La cédula de habitabilidad es el documento que acredita que una vivienda reúne los requisitos técnicos e higiénico-sanitarios mínimos, por lo que es necesaria para contratar servicios y suministros y venderla o alquilarla.

Cédula de habitabilidad

La cédula de habitabilidad o licencia de ocupación es un documento que acredita la legalidad de una vivienda para que pueda ser habitada.

¿Qué es la cédula de habitabilidad?

El Ministerio de Fomento define la cédula de habitabilidad como el documento que certifica la legalidad de la vivienda. Por eso debe gestionarlo un arquitecto o aparejador, que comprobarán que el inmueble reúna todos los requisitos:

  • Superficie útil.
  • Equipamientos.
  • Otros exigidos por la autoridad competente.

Este certificado también se conoce como licencia de ocupación. Lo necesitarás para realizar operaciones de transmisión y para dar de alta ciertos suministros.

Requisitos para obtener la cédula de habitabilidad

Los requisitos de la cédula de habitabilidad varían en cada Comunidad Autónoma. En general se tienen en cuenta aspectos como la superficie útil y la distribución del espacio. La vivienda también debe tener una altura mínima, que varía de unas habitaciones a otras.

También se suele exigir que el inmueble figure en el Catastro como destinado a uso de habitación. Otros aspectos a tener en cuenta son los relacionados con la salubridad y seguridad de la vivienda.

Tipos de cédula de habitabilidad

Existen tres tipos de cédula de habitabilidad:

  1. Cédula de habitabilidad de primera ocupación. Es la licencia de primera ocupación que entrega el Ayuntamiento al promotor.
  2. Cédula de habitabilidad de primera ocupación por rehabilitación. En este caso se trata de inmuebles que han sufrido una reforma relevante.
  3. Cédula de habitabilidad de segunda ocupación. Se trata de viviendas ya edificadas y habitadas anteriormente.

Vigencia de la cédula de habitabilidad

La cédula de habitabilidad tiene una vigencia determinada, que también depende de cada Comunidad Autónoma. En general suele ser de 15 años, si bien esta vigencia depende de la fecha de otorgamiento.

  • Cédulas de primera ocupación. En el caso de las otorgadas antes de 2004 la vigencia fue de 10 años, estando todas ellas caducadas en la actualidad. Las que se entregaron entre 2004 y 2012 tienen una vigencia de 15 años, mientras que las posteriores a 2012 alargan su vigencia a los 25 años.
  • Cédulas de segunda ocupación y rehabilitación. En este caso la vigencia general es de 15 años.

El motivo de que las cédulas de primera ocupación sea superior a las otras es que en la actualidad se exigen mayores garantías en la edificación. Por tanto, cabe esperar que la vivienda se mantenga en condiciones óptimas por más tiempo.

Si tu documento ha caducado y quieres vender o alquilar la vivienda o dar de alta suministros necesitarás renovar la cédula de habitabilidad. El procedimiento es similar al de solicitud, y hablamos de él al final del artículo.

¿Cuándo es necesaria la cédula de habitabilidad?

Dado que este documento certifica que la vivienda reúne unas condiciones mínimas de habitabilidad, será necesario presentarla:

  • Cuando quieras vender o alquilar la vivienda.
  • Y cuando necesites dar de alta servicios, como el agua, luz o gas.

Cabe señalar que en algunas Comunidades Autónomas no es necesario cumplir este trámite. De modo que, aunque nada te impide someter tu vivienda a una inspección para certificar su buen estado, no tendrás que solicitar la cédula de habitabilidad a la autoridad competente.

¿Cómo tramitar la cédula de habitabilidad?

Para tramitar una cédula de habitabilidad necesitarás contratar los servicios de un arquitecto o aparejador colegiado. Este tendrá que visitar el inmueble para comprobar que reúne los requisitos exigidos por la Comunidad Autónoma.

Tras realizar su inspección emitirá un certificado, que visará el Colegio de Arquitectos. Este certificado se presenta a la autoridad competente, que expedirá la cédula de habitabilidad. El trámite completo puede tardar hasta tres meses.

En algunos Ayuntamientos se permite sustituir este certificado por una declaración responsable. Sin embargo, suele ser mejor contratar a un técnico para evitar riesgos.

Duplicado de la cédula de habitabilidad

Como la cédula de habitabilidad es un documento público no tendrás que volver a tramitarla si pierdes el documento. Basta con que acudas a la autoridad competente para solicitar un duplicado. Generalmente podrás solicitarlo incluso siendo arrendatario.

Precio de la cédula de habitabilidad

El precio de este trámite depende de la autoridad competente y del tipo de vivienda. Sin embargo, el duplicado suele ser gratuito, bastando con que te identifiques y acredites ser el propietario o arrendatario para obtenerlo.

Ten en cuenta que el técnico goza de libertad para fijar sus honorarios. Además tendrás que pagar las tasas que exija la autoridad competente, así como el visado del Colegio. En cualquier caso, solicitar la cédula de habitabilidad es un trámite relativamente ágil y económico (no suele exceder los 200€).