¿Quién puede impugnar un testamento?
En Argentina, pueden impugnar un testamento aquellas personas que tengan un interés legítimo y directo en la herencia y que consideren que el testamento lesiona sus derechos o es inválido. Los principales legitimados para hacerlo son:
- Herederos forzosos: descendientes, ascendientes y cónyuge: pueden impugnar si el testamento afecta su porción legítima, ya que la ley les garantiza una parte intocable de la herencia.
- Herederos legales excluidos: familiares que, según la ley, tendrán derecho a heredar en ausencia del testamento, como hermanos o sobrinos.
- Legatarios perjudicados: personas a quienes el testador les asignó un bien o derecho específico en un testamento previo y que resultaron excluidas por uno posterior que consideran inválido.
- Acreedores del causante o de los herederos: pueden impugnar el testamento si afecta sus derechos de cobro sobre el patrimonio del fallecido.
- El Estado: en casos donde no haya herederos legales ni forzosos, y exista duda sobre la validez del testamento, el Estado puede intervenir como heredero vacante.