Alevosía

La alevosía se considera como una circunstancia que agrava la responsabilidad criminal. Esto sucede cuando un sujeto comete un hecho punible aprovechándose de ciertas circunstancias.

De esta manera, busca debilitar la defensa de la víctima y así facilitar su hecho delictivo. Un ejemplo muy claro, es una persona esperando en un callejón oscuro para poder atacar.

Alevosía

Un delito cometido con alevosía supone emplear los medios o métodos necesarios para asegurar el éxito de un acto delictivo sin permitir a la víctima defenderse.

De esta manera, se identifica a la alevosía como una circunstancia que pone en evidencia un mayor peligro para la víctima. Asimismo, se genera una mayor gravedad en el delito.

Por lo tanto, es considerada como la más significativa de todas las circunstancias que puedan agravar.

¿Buscas abogado especialista en derecho penal?

Te ayudamos a encontrar abogado penalista de confianza en tu zona. Tenemos una amplia red de abogados colaboradores en toda España.

Buscar abogado penalista

Escoge en qué zona de España quieres buscar abogado:

Buscar abogado

Definición de alevosía

Se considera que hay alevosía cuando la persona que comete algún delito contra otra persona, lo hace de manera tal que se asegura la correcta ejecución. Evitando, de esta manera, que la víctima pueda defenderse o evitar dicho ataque.

De esta forma, la alevosía se produce cuando el delincuente actúa de manera segura y a traición. Otro ejemplo sería el caso de un ataque por la espalda.

Por consiguiente, la alevosía implica cometer un delito de manera que se impida a la víctima defenderse, asegurando tanto su consumación como que el perpetrador quede ileso.

Clasificación de alevosía

Se pueden clasificar diferentes tipos de alevosía en función de la premeditación del acto delictivo.

  1. La alevosía por desvalimiento, se considera cuando el delincuente se aprovecha de alguna desventaja física de la víctima para atacar. Por ejemplo, el ataque a algún anciano o persona con alguna discapacidad.
  2. En la alevosía súbita, el maleante se aprovecha de la confianza de la víctima para poder realizar el ataque.
  3. La alevosía insidiosa se consume cuando el delincuente realiza un delito de forma tal que no queden evidencias. Un ejemplo claro es cuando el delincuente le da veneno a la víctima, sin que la víctima lo sepa.
  4. En la alevosía proditoria, el culpable realiza el delito de manera premeditada. Para esto suele vigilar a la víctima para tener un mejor control y saber cuándo es el momento más propicio para atacar.

Características de alevosía

Hay algunos puntos clave para entender qué queda definido dentro de la alevosía. A pesar de que en muchos casos la alevosía se ejecuta de manera premeditada, no es un requisito necesario para considerarla como tal.

Esto quiere decir que puede suceder de manera espontánea en el momento del delito. En cualquiera de los casos, sí es un requisito necesario para considerar una alevosía que la víctima esté completamente indefensa en el momento del ataque.

También se entiende como alevosía a toda forma o medio que el delincuente utiliza para que de manera segura pueda cumplir con éxito su delito. De hecho, la propia forma o medio que se utiliza para consumar el delito se puede considerar como alevosía.

Por último, debe haber dolo del lado del delincuente. Esto quiere decir que el delincuente debe ser consciente de que lo que está haciendo está mal, y aun sabiéndolo continúa con su acto.

Marco legal

Dentro del Código Penal, en el artículo 22, Capítulo IV se encuentran las circunstancias que agravan un delito como la alevosía.

Son circunstancias agravantes:

1.ª Ejecutar el hecho con alevosía.

Hay alevosía cuando el culpable comete cualquiera de los delitos contra las personas empleando en la ejecución medios, modos o formas que tiendan directa o especialmente a asegurarla, sin el riesgo que para su persona pudiera proceder de la defensa por parte del ofendido.

(...)

Artículo 22 del Código Penal

De igual manera, dentro del Código Penal, se encuentran diferentes circunstancias que se consideran como agravantes de un delito.

Estos pueden ser la reincidencia, el ensañamiento, la ejecución del hecho mediante recompensa o el abuso de superioridad.

Diferencias entre ensañamiento y alevosía

Dentro del campo penal, el ensañamiento y la alevosía tienen ciertas similitudes, dado que ambos son agravantes de un delito. Además, son tenidos en cuenta al momento de sentenciar la pena para el delincuente.

De todas maneras, el ensañamiento y la alevosía no son lo mismo y es importante conocer sus diferencias.

Mientras que en la alevosía el delincuente busca el momento exacto en que su víctima esté más vulnerable para ser atacada. En el ensañamiento, además de buscar el momento en que la víctima esté vulnerable, el ataque es ejecutado de la manera en que genere el mayor daño posible.

Para comprender mejor las diferencias es muy útil ver algún ejemplo.

En el caso de que un delincuente entre en la habitación de su víctima en el momento que está durmiendo y con un solo disparo mata a la víctima, se considera alevosía.

Ahora suponiendo el mismo caso, pero el delincuente efectuó varios disparos en sus extremidades antes de matar a la víctima, se considera ensañamiento. Es decir, que busca el sufrimiento de la victima antes de consumar el asesinato.

Alevosía en delitos leves

En el Código Penal queda explícitamente detallado que la alevosía no se considera en los delitos leves.

1. En la aplicación de la pena, tratándose de delitos dolosos, los jueces o tribunales observarán, según haya o no circunstancias atenuantes o agravantes, las siguientes reglas:

(...)

4.ª Cuando concurran más de dos circunstancias agravantes y no concurra atenuante alguna, podrán aplicar la pena superior en grado a la establecida por la ley, en su mitad inferior.

(...)

7.ª Cuando concurran atenuantes y agravantes, las valorarán y compensarán racionalmente para la individualización de la pena. En el caso de persistir un fundamento cualificado de atenuación aplicarán la pena inferior en grado. Si se mantiene un fundamento cualificado de agravación, aplicarán la pena en su mitad superior.

(...)

2. En los delitos leves y en los delitos imprudentes, los jueces o tribunales aplicarán las penas a su prudente arbitrio, sin sujetarse a las reglas prescritas en el apartado anterior.

Artículo 66 del Código Penal

Conclusión

La alevosía aparece como uno de los agravantes básicos que pueden incrementar la responsabilidad penal. De este modo, el artículo 22 del Código Penal afirma que hay alevosía cuando el delincuente se asegura, por todos los medios, cometer un delito contra una persona.

Evitando todo riesgo a que la víctima pueda defenderse y que no se pueda llevar a cabo la consumación del ataque.

Por lo tanto, en la alevosía el delincuente realiza el acto delictivo de una manera premeditada. Además de buscar la manera más segura para concretar su crimen.

¿Buscas abogado especialista en derecho penal?

Te ayudamos a encontrar abogado penalista de confianza en tu zona. Tenemos una amplia red de abogados colaboradores en toda España.

Buscar abogado penalista

Escoge en qué zona de España quieres buscar abogado:

Buscar abogado