Alevosía

La alevosía consiste en emplear los medios o métodos adecuados para asegurar el éxito de un acto delictivo sin dejar opción de defensa a la víctima.

Esta figura se encuentra recogida en el artículo 22 del Código Penal como una circunstancia agravante de la responsabilidad penal a la hora de juzgar un delito contra las personas.

Requisitos de alevosía

Para que se considere que un delito ha sido cometido con el agravante de la alevosía se tienen que dar los siguientes requisitos:

  1. El acto cometido debe ser un delito contra las personas (ya sea un delito contra la vida, contra la libertad, etc.).
  2. El sujeto activo minimiza el riesgo con modos apropiados de asegurar el delito.
  3. Tiene que existir dolo (conocimiento y voluntad en la ejecución) por parte del autor del delito.
  4. Se debe comprobar que se produjo en una situación de indefensión total de la víctima.

Por lo tanto, estos delitos se consideran más graves y más peligrosos.

Tipos de alevosía

Según la jurisprudencia, estos son algunos ejemplos o modalidades de delitos con alevosía por las que se suprime la posibilidad de defensa del afectado de distintas maneras:

  • Proditoria: el delito se caracteriza por ser una traición y está precedido por un periodo de observación y vigilancia. Por ejemplo, cuando el agresor prepara una emboscada, ocultándose y cayendo sobre la víctima sin que se lo espere.
  • Súbita o inopinada: por la cual el sujeto activo sin ocultarse aprovecha la confianza de la víctima para actuar de forma imprevista y por sorpresa.
  • Desvalimiento: en este caso consiste en aprovechar una situación de desamparo o indefensión del sujeto pasivo del delito (menor de edad, incapacitados, ancianos, embriaguez, bajo los efectos de las drogas…).